[R-P] [Emilio Marín] Ante los desaparecidos; Gelblung y Grondona deberían cerrar el pico

Néstor Gorojovsky nmgoro en gmail.com
Mar Jun 7 08:19:47 MDT 2011


Gentileza de Sergio Ortiz

Fuente: http://www.laarena.com.ar/opinion-ante_los_desaparecidos__gelblung_y_grondona_deberian_cerrar_el_pico-62097-111.html



7 DE JUNIO DÍA DEL PERIODISTA

Ante los desaparecidos; Gelblung y Grondona deberían cerrar el pico



Hoy se celebra el día del periodista. Es propicio repasar la lista de
colegas asesinados por la dictadura militar-cívica. Los Gelblung,
Grondona y varios más deberían llamarse a un piadoso silencio.

EMILIO MARÍN



El día del periodista se decidió en 1938: el 7 de junio de cada año.
Por influjo de Mariano Moreno, la Primera Junta había decidido
imprimir La Gazeta para que Buenos Aires y el interior estuvieran
anoticiados de los sucesos nacionales y externos.

También la fecha escogida pudo ser el 1 de abril, teniendo en cuenta
que en 1801, o sea antes del primer gobierno patrio, Manuel Belgrano
había co-fundado el Telégrafo Mercantil como primer periódico de
Buenos Aires.

El creador de la Bandera Nacional y Juan José Castelli colaboraron con
La Gazeta. Esos patriotas ejercían un “periodismo independiente” de
verdad, porque querían ser libres de Fernando VII, sus sucesores y
metrópoli, y de toda otra dominación extranjera, según la fórmula
adoptada en Tucumán en 1816.

Uno no se imagina trabajando en esas redacciones precarias y bajo el
influjo de ideas anticolonialistas a personajes como Chiche Gelblung o
Mariano Grondona, que en el siglo XX y XXI hicieron del oficio una
genuflexión frente a las clases dominantes e imperios. Grondona
teorizaba años atrás que había que crecer a la sombra de Estados
Unidos, apelando a la Botánica en vez de anécdotas de la historia
griega.

Estas conmemoraciones son buenas si pisan el terreno de la actualidad
y no le esquivan el bulto de la historia inmediata ni de la lucha
política.

Por ejemplo, qué bueno que un despedido de Clarín como Pablo Llonto y
otros colegas organicen un acto en recuerdo de Ana Ale, también
cesanteada por el monopolio de Magnetto, en una placita de Buenos
Aires. No importa que no concurran multitudes. Es una flor que se
abre, dentro de las últimamente tan famosas “mil flores” aludidas por
Mao Tsé tung y parafraseadas por el kirchnerismo sin reconocer el
copyright.

El 7 de junio es también oportunidad para echar un vistazo a la lista
de periodistas desaparecidos y asesinados (ver aparte), basada en la
publicada por la UTPBA en primera edición en 1986 (la tercera en 1998
fue con prólogo de Osvaldo Bayer) y algunos agregados posteriores. Son
86 desaparecidos y 20 asesinados, que con las excepciones de Emilio
Jáuregui (1969), Mario Bonino (1993) y José Luis Cabezas (1997), los
demás corresponden a víctimas del terrorismo de Estado comenzado en
1976 y a meses anteriores al golpe.

En esa nómina hay muchísimos escritores de talento. Uno de ellos es
Rodolfo Walsh, asesinado el 25 de marzo de 1977 pero que antes alcanzó
a mandar diez ejemplares de su inigualable “Carta Abierta de un
escritor a la Junta Militar”. Veinte años antes había publicado
“Operación Masacre” en forma de artículos periodísticos. En su prólogo
a la tercera edición, de 1969, había advertido genialmente que “esa
clase (oligarquía) esté temporalmente inclinada al asesinato es una
connotación importante, que deberá tenerse en cuenta cada vez que se
encara la lucha contra ella”.

Raymundo Ongaro, de la Federación Gráfica, tuvo buen ojo para elegir
periodistas del periódico de la CGT de los Argentinos: Walsh, Jáuregui
y Horacio Verbitsky.



Los buenos…

Se podrán criticar ciertos aspectos del periodismo de Verbitsky, como
su defensa a veces irrestricta del gobierno de Néstor Kirchner y el de
Cristina Fernández, incluso en temas que ameritan críticas.

Pero esas observaciones deben partir del reconocimiento general a su
tarea periodística. Su aporte a la causa de derechos humanos debe ser
bien estimado, por medio de sus columnas en Página/12, sus libros (“El
Vuelo” y su historia de la Iglesia católica argentina) y su labor en
el CELS. Que este organismo tenga subsidios de la Fundación Ford y de
la Unión Europea no opaca una brillante labor en defensa de los
derechos humanos.

La complicidad del cardenal Jorge Bergoglio con la dictadura y la
Marina del almirante Emilio Massera, fue develada en gran medida por
HV.

Los cambios que se operaron en el peronismo con Kirchner a partir de
2003 y las modificaciones en la Justicia por la misma época, serían
inexplicables sin un proceso previo. Y en él contó la prédica de
Verbitsky contra el menemismo (“Robo para la corona” y “Hacer la
Corte”).

El límite para ese periodista parece ser Daniel Scioli, a quien le
destapó su jugada presidencialista en contra de Kirchner, en los
últimos meses de vida de éste. Scioli, su ministro de Justicia,
Ricardo Casal y su política deplorable en materia de cárceles y baja
en la edad de imputabilidad de menores, fueron objeto de análisis. Un
poco más y Verbitsky ubica al gobernador bonaerense en la categoría de
“peornismo” con la que tan bien denominó al duhaldismo.

No podrá decirse que el columnista de Página/12 se obsesiona sólo con
las maniobras y vericuetos del poder. En enero de 2011 hizo la primera
denuncia de alto vuelo contra la esclavitud laboral practicada por las
multinacionales y cerealeras. La peonada algún día se lo deberá
agradecer, cuando salte el alambrado del traidor Gerónimo Venegas, el
burócrata de UATRE.

Entre muchos medios de comunicación comercial y otros alternativos que
sacaron la cabeza con la anhelada ley de medios de servicios de
comunicación audiovisuales, hay muchos periodistas que podrán festejar
su día pues ejercen su oficio con honestidad. Es lo que “La Nación” y
“Clarín” llaman despectivamente la “prensa militante”, como si la de
ellos no fuera la de los “intelectuales orgánicos” (perdón Antonio
Gramsci) de Cablevisión, la Sociedad Rural y la Bolsa de Comercio.



…Y los malos

Chiche Gelblung no podría haber estado en la fundación de La Gazeta de
Buenos Aires. Pero no sólo porque sus tiempos cronológicos no
coincidieron sino también porque representa el periodismo servil con
los monopolios. Le dieron un Martín Fierro en la ceremonia amañada por
Canal 13-Clarín, por su labor en Radio Mitre-Clarín, pero eso no habla
bien de él sino todo lo contrario.

Una de las pocas repeticiones bien logradas de 678, cuando al cronista
no le dan ganas de hacer zapping, es en el tape donde Gelblung
pregunta qué se conmemora el 24 de marzo y otro donde dice que es
amigo de Luis Patti porque fue un buen policía. Extiende su
comentario, ante la contradicción de Horacio Pagani, diciendo que como
Patti hay muchos otros presos que están injustamente en la cárcel. No
se refería a los miles de presos por portación de rostro de pobre,
sino a Jorge R. Videla y Luciano B. Menéndez a los que tanto defendió
como director de la revista Gente.

Que Clarín distinga a semejante personaje –que suma amarillismo y
porquerías chimenteras- califica tanto al premiado como al premiador.
Hasta Beatriz Sarlo, pasada hace años al bando que premia a los
periodistas amigos y toros campeones en Palermo, se permitió
diferenciarse de Chiche, ganándose algunos de sus rezongos.

Los dueños de medios afiliados a la SIP pueden hablar del 7 de junio,
pero sólo para guardar las formas. Ellos no representan a los
trabajadores de prensa. Por eso Emilio Jáuregui fue despedido en su
momento de “La Nación”. Y Walsh tuvo que crear su agencia clandestina
Ancla porque su pluma no tenía cabida en los diarios que se apropiaron
de Papel Prensa en esa época de desapariciones, torturas y vuelos de
la muerte. Años en que también se robaron niños de las prisioneras
políticas, un tema de rigurosa actualidad que Clarín oculta tanto como
puede…

Hablando de los dos hijos irregularmente adoptados por Ernestina
Herrera, el periodista Adrián Ventura (La Nación-Todo Negativo) se
pasó de la raya. Afirmó que las Abuelas de Plaza de Mayo con su
reclamo de ADN habían incurrido en una “campaña de persecución” y una
“caza de brujas”.

Un dinosaurio y ex asesor de la Fuerza Aérea en la dictadura, Mariano
Grondona, debería revisar un poco más lo que escribe en “La Nación”,
para que no le pase lo del 10 de abril pasado. Esa columna se tituló
“Que Cristina lo ataque, ¿daña o beneficia a Macri?” y afirmaba que el
jefe de gobierno porteño sería un gran candidato presidencial. El ex
coequiper de Bernardo Neustadt escribió: “Un refrán dice que "una vez
es casualidad, dos veces es coincidencia, tres veces es acción
enemiga". A este dicho podría sumársele otro refrán más elemental
según el cual "si tiene garras de león, rugido de león y melena de
león, es un león". Cuando se observa la sucesión de agresiones que ha
lanzado el gobierno nacional contra Mauricio Macri desde que éste
gobierna la ciudad de Buenos Aires para cubrir el período 2007-2011,
es imposible ignorarlas como si sólo fueran los eslabones sueltos de
una cadena inexistente”.

Macri no era león ni será candidato presidencial, y Grondona no es un
buen periodista.




-- 

Néstor Gorojovsky
El texto principal de este correo puede no ser de mi autoría



Más información sobre la lista de distribución Reconquista-Popular