[R-P] [Marx] La renta de la tierra (4)

Gustavo Battistoni gustavo.battistoni en gmail.com
Jue Jul 30 16:31:42 MDT 2009


1-Adam Smith, "An Inquiry into the Nature and Causes of the Wealth of
Nations". Aberdeen-Londres, 1848, pp. 105-116. Véase, sobre la teoría
de la renta de Adam Smith, el capitulo que le dedica Marx en el cuarto
tomo de "El Capital" ("Theorien über den Mehrwert", "MEW", t. XXVI,
pp. 341-374). Dicho capítulo comienza precisamente por una breve
referencia a la tesis de Smith según la cual la renta de los medios de
subsistencia más importantes determina las demás rentas agrícolas (el
economista inglés exceptúa el cultivo del arroz, porque las tierras
que se le destinan no se pueden convertir en pasturas o trigales).
792.
[2] 26 Nada puede ser más curioso que el desarrollo que hace Hegel de
la propiedad privada de la tierra. El hombre, en cuanto persona, debe
dar realidad a su voluntad en cuanto el alma de la naturaleza
exterior, y por ende tomar posesión de esa naturaleza en cuanto su
propiedad privada. Si éste es el destino de "la persona", del hombre
en cuanto persona, se deduciría que todo hombre debe ser terrateniente
a fin de realizarse como persona. La propiedad privada libre de la
tierra un producto sumamente moderno no es, según Hegel, una relación
social determinada, sino una relación del hombre en cuanto persona con
la "naturaleza", el "derecho absoluto de apropiación del hombre sobre
todas las cosas". (Hegel, "Philosophie des Rechts", Berlín, 1840, p.
79.) Por lo pronto está claro que la persona individual no puede
afirmarse como propietario en virtud de su "voluntad" frente a la
voluntad ajena que también pretende corporificarse en el mismo jirón
del planeta. Para ello hacen falta cosas totalmente diferentes que la
buena voluntad. Además, no resulta posible ver, en absoluto, dónde se
fija "la persona" el límite de la realización de su voluntad, si la
existencia de su voluntad se realiza en un país entero o si necesita
todo un montón de países para, mediante su apropiación, "manifestar la
soberanía de mi voluntad con respecto a la cosa" [p. 80]. Aquí Hegel
naufraga irremediablemente. "La toma de posesión es de índole
totalmente singular; no tomo en posesión más de lo que toco con mi
cuerpo, pero la segunda cuestión es, al mismo tiempo, que las cosas
exteriores tienen una mayor extensión que la que puedo abarcar. Al
tener algo así en mi posesión, también hay otra cosa vinculada con
ello. Ejerzo la toma de posesión mediante mi mano, pero el ámbito de
influencia de la misma puede ampliarse" (pp. 90, 91). Pero, a su vez,
hay otra cosa que se halla vinculada con aquella otra cosa, y de ese
modo desaparece el límite de hasta dónde debe volcarse sobre el suelo
mi voluntad en cuanto alma. "Si poseo algo, la razón de imediato pasa
a considerar que es mío no sólo lo que poseo directamente, sino
también lo que está vinculado con ello. Aquí, el derecho positivo debe
efectuar sus verificaciones, pues a partir del concepto nada más puede
deducirse ya" (p. 91). Es ésta una confesión extraordinariamente
ingenua por parte "del concepto", y demuestra que el concepto, que de
antemano comete el error de considerar absoluta una idea jurídica de
la propiedad de la tierra muy determinada y perteneciente a la
sociedad burguesa, no comprende "nada" acerca de las configuraciones
reales de esta propiedad de la tierra. Al mismo tiempo, contiene la
confesión de que, con el cambio de las necesidades del desarrollo
social vale decir, económico el "derecho positivo" puede y debe
cambiar sus verificaciones.
[3] Siervos ligados a la tierra o al señor (Hörigen, Leibeigenen).-
Como ya hemos señalado respecto a pasajes de los libros I y II de "El
Capital", no siempre es posible establecer una distinción neta entre
Hörig y Leibeigen. Pero en general, mientras que el primero era glebæ
adscriptus (no podía ser enajenado sin la tierra, ni la tierra sin
él), el segundo a veces no lo era, lo ligaba al señor una relación de
dependencia de tipo personal. Cfr. el ilustrativo pasaje del capitulo
XLVII de este mismo tomo (p. 1006 en nuestra edición), donde Marx
define la Hörigkeit, "en el sentido propio del término", como "el
hallarse ligado a la tierra en cuanto accesorio de la misma". 794.
[4] Sobre la comunidad de la marca véase en el "Apendice y notas
complementarias" de Engels, las pp. 1138-39. 794.
[5] 27 Químicos agrícolas totalmente conservadores, como por ejemplo
Johnston, admiten que una agricultura realmente racional encuentra
barreras insuperables por doquier en la propiedad privada. Otro tanto
hacen escritores que son defensores ex professo [por su misma
profesión] del monopolio de la propiedad privada en el globo
terráqueo, como por ejemplo el señor Charles Comte en una obra en dos
tomos que tiene por finalidad especial la defensa de la propiedad
privada. "Un pueblo", dice, "no puede alcanzar el grado de bienestar y
de poderío resultante de su naturaleza, salvo que cada parte de la
tierra que lo alimenta reciba el destino en máxima coincidencia con el
interés general. Para dar gran desarrollo a sus riquezas, de ser
posible una única voluntad, y sobre todo esclarecida, debería tomar en
sus manos la disposición sobre cada parcela en particular de su
territorio, haciendo que cada parcela contribuyera a la prosperidad de
todas las demás. Pero la existencia de una voluntad semejante... sería
incompatible con la división del suelo en propiedades privadas... y
con la facultad, concedida a cada propietario, de disponer de manera
casi absoluta de su patrimonio" {191}. Johnston, Comte, etc., ante la
contradicción entre la propiedad y una agronomía racional, sólo tienen
en vista la necesidad de cultivar la tierra de un país como si fuese
una unidad. Pero la dependencia del cultivo de los diversos productos
agrícolas con respecto a las fluctuaciones de los precios de mercado,
y el constante cambio de ese cultivo con tales fluctuaciones de
precios, todo el espíritu de la producción capitalista, orientado
hacia la ganancia directa e inmediata de dinero, contradice a la
agricultura, que debe operar con la totalidad de las condiciones
vitales permanentes de las generaciones de seres humanos que se van
concatenando. Un ejemplo palmario de ello lo constituyen los bosques,
que sólo se explotan a veces y en alguna medida con arreglo al interés
general cuando no son de propiedad privada, sino que se hallan
someidos a la administración estatal.
[6] (W) Charles Comte, "Traité de la propriété", t. I. París, 1834,
pág. 228. 795.
[7] 28 "Misère de la Philosophie", p. 165. Allí hice el distingo entre
terre-matière y terre-capital. "Con nada más que aplicar a tierras ya
transformadas en medio de producción nuevas inversiones de capital, se
aumenta la tierra-capital sin añadir nada a la tierra-materia, es
decir a la extensión de la tierra... La tierra-capital no es más
eterna que ningún otro capital... La tierra-capital es un capital
fijo, pero el capital fijo también se desgasta al igual que los
capitales circulantes".
[8] 29 Digo que "puede" porque bajo ciertas circunstancias este
interés resulta regulado por la ley de la renta, pudiendo desaparecer
por ello, como por ejemplo en caso de competencia de nuevas tierras de
gran fertilidad natural.
[9] 30 Véase James Anderson y Carey {192}.
[10] Adam Anderson, "A Calm Investigation of the Circumstances that
have led to the Present Scarcity of Grain in Britain", Londres, 1801,
pp. 35-38. Cfr., en "Theorien über den Mehrwert", el apartado
"Anderson contra Malthus, la tesis de Anderson sobre la productividad
creciente y su influencia sobre la renta diferencial", y en particular
el pasaje siguiente: "Anderson, pues, comprende aquí dos fenómenos: 1)
que la renta direfencial de los landlords [terratenientes] es en parte
el resultado de la fertility agregada artificialmente al suelo por el
arrendatario; 2) que esa fertility artificial, luego de cierto lapse
of time [lapso] aparece como original productivity [productividad
original] del propio soil [suelo], ya que el soil mismo ha sido
transformado y el proceso por el que se ha operado esta transformación
ha desaparecido, ya no es visible" (op. cit., MEW, t. XXVI, parte II,
p. 144). Véase también Henry Carey, "The Past, the Present, and the
Future", Filadelfia, 1848, pp. 128-131. Carey compara el suelo con una
máquina de vapor, y al comprador del primero con el adquirente de la
segunda: "El uno compra una máquina que se mejora por el uso, [...] el
otro una máquina que se deteriora con el uso [...] Una es una máquina
sobre la cual se puede emplear capital y trabajo con un rendimiento
siempre creciente, mientras que en el caso de la segunda no se puede
realizar tal inversión". (Citado por Marx en "Theorien...", ed. cit.,
parte II, pp. 595-671.) 797.
[11] Fruges consumere nati (nacidos para consumir los frutos). En
"Epístolas", libro I, epístola 2. v. 27, dice Horacio: "Número somos
[esto es, sólo hacemos número] y nacidos para consumir los frutos [de
la tierra]". En la traducción castellana de Lorenzo Riber: "Nosotros
somos de aquellos que sólo hacemos número y nacidos nada más que para
consumir los frutos de la tierra" (Publio Virgilio Marón y Quinto
Horacio Flacco, "Obras completas", Madrid, 1967, p. 972) 798.
[12] Véase en "Theorien..." (ed. cit., parte II, pp. 107-110, 140-145,
235-239 y pássim), más sobre Anderson, "un decidido adversario de la
teoría maltusiana de la población", el cual no había barruntado "que
su propia teoría de la renta serviría de base a esa monstruosidad".
798.
[13] En TI 621 se traduce así: "La parte ampliamente mayor de la
tierra utilizada [subrayado nuestro -P.S.] con fines de edificacion
pero no vendida como freehold, es alquilada", etc. Tal interpretación,
aunque se aparta del original, nos parece más coherente que éste,
Freehold (o freehold property) es la propiedad libre (en particular de
la tierra), temporalmente ilimitada; en un artículo de 1852 Engels la
define como "propiedad plena, independiente, de la tierra" ("England",
en "MEW", t. VIII, p. 216). 799.
[14] West End. Barrio elegante de Londres, al oeste de Charing Cross y
Regent Street. Temple Bar: Próxima a edificios antaño ocupados por los
templarios (de ahí su nombre), esta puerta fortificada de Londres,
removida en 1878, comunicaba el Strand con la City. 800.
[15] Marx se refiere al discurso de Thiers, del 26 de julio de 1848,
contra los proyectos de reforma presentados por Proudhon ante la
comisión de finanzas de la Asamblea Nacional (la perorata de Thiers se
publicó por entregas en el periódico belga "Le Constitutionnel", en
setiembre-octubre de 1848, y poco más tarde, como folleto y bajo el
título "De la propriété", en París; véase también "Compte rendu des
séances de l'Assemblée Nationale", vol. 2, París, 1849, pp. 666-671).
La réplica de Proudhon ("cuando digo nosotros me identifico con el
proletariado, y a ustedes con la burguesía", etc.) motivó una
interesante crónica de Marx (o de Engels, o tal vez de ambos) en la
"Neue Rheinische Zeitung" del 5 de agosto de 1848. Sin dejar de
criticar severamente las propuestas económicas de Proudhon ("su lado
débil"), dicho comentario rinde tributo a su "lado fuerte": "Mientras
el señor Proudhon se mantiene en este punto de vista económico es
débil, aunque provoque un escándalo impresionante en esa cámara
burguesa. Pero cuando se ubica, incitado precisamente por ese
escándalo, en el punto de vista del proletario, la cámara cae en
espasmos nerviosos. [...] La gente queda clavada de terror a sus
escaños cada vez que Proudhon suelta una frase contra la propiedad
("MEW". t. V, pp. 306, 307; cfr. también el paralelo, trazado por
Marx, entre Thiers y Proudhon en "Sobre J.P. Proudhon", MEW, t. XVI,
p. 30). 803.
[16] Monto, global de las rentas: traducimos así el término
germano-inglés Gesamtrental. Más adelante (p. 850 en la presente
edición), Marx proporciona la siguiente definición de rental (vocablo
inglés que vertemos por renta global): "la renta total de toda la
superficie cultivada". Cfr. también en "Theorien..." (ed. cit., parte
II, p. 37) otra definición de rental: "La renta calculada con relación
al terreno mismo es la rental, el amount of rent [monto de la renta]".
804.
[a] a En el manuscrito de Marx se lee aquí: "lrish Tenantry Rights
Bill" ("proyecto de ley sobre los derechos de los arrendatarios
irlandeses").
[17] Véase, sobre el particular, el artículo marxiano fechado el 28 de
junio de 1853 e intitulado "La cuestión india El derecho irlandés
relativo a los arriendos" (pero dedicado únicamente, salvo un breve
parrafo inicial, al segundo de esos temas): "El «Proyecto de ley
acerca de la indemnización a los arrendatarios» (Irlanda), aprobado el
viernes pasado, contiena una cláusula según la cual el arrendatario,
al término del arriendo, debe recibir una indemnización dineraria por
las mejoras incorporadas al suelo y por las que son separables de
éste; el nuevo arrendatario estará en libertad de adquirir las
segundas a su valor de tasación, mientras que en el caso de las
mejoras incorporadas al suelo la indemnización se deberá estipular por
contrato entre el terrateniente y el arrendatario". Esta ley,
resultado de un compromiso entre los parlamentarios irlandeses y los
del gobierno, mejoraba un tanto una situación que Marx sintetiza de la
siguiente manera: "El arrendatario irlandés pobre pertenece al suelo,
y el suelo al lord inglés". ("MEW" t. IX, pp. 157, 160.). 805.
[18] Guerra antijacobina. En la versión francesa del tomo I de "El
capital" (TFA 493 o ES 1, 3, p. 114) Marx atribuve la autoría de esa
expresión al escritor y lider radical y obrerista William Cobbett
(1762-1835): "antijacobin war, tal es el nombre dado por William
Cobbett a la guerra contra la Revolución Francesa". Marx gustaba de
citar esta y otras fórmulas de Cobbett, a su juicio "el más grande
escritor político de Inglaterra en este siglo; le faltaba la formación
profesoral de Leipzig y era un firme adversario de los «learned
languages» [del estilo de los letrados]" ("Theorien..." ed. cit.,
parte II, p. 113). 806.
[19] 31 Véanse los "Anti-Corn-Law Prize-Essays". Sin embargo, las
leyes cerealeras siguieron manteniendo los precios en un nivel
artificialmente alto. Ello era favorable para los mejores
arrendatarios. Estos aprovechaban la situación estacionaria en la que
los aranceles proteccionistas mantenían a la gran masa de los
arrendatarios, que confiaron, con razón o sin ella, en el precio medio
excepcional.
[20] (W) "Report from the Select Committee on Petitions relating to
the Corn Laws of this Kingdom together with the Minutes of Evidence,
and an Appendix of Accounts". Ordered, by the House of Commons, to be
printed, 26 July 1814.
[b] b Véase, en la presente edición, t. I, vol. 3, pp. 844-845.
[ff] John C. Morton, "The Forces Used in Agriculture", conferencia
pronunciada en la "Society of Arts" de Londres en 1859, y fundada en
documentos auténticos, recopilados entre aproximadamente 100
arrendatarios de 12 condados escoceses y 35 condados ingleses.
[21] El lector habrá advertido ya que la brevísima presentación de la
cita de este discípulo y popularizador de James Mill es, obviamente,
anacrónica: Marx, que muere el 14 de marzo de 1883, mal podía
referirse (ni en 1865, fecha de redacción del manuscrito principal del
tomo III según Engels, ni en ningún otro momento) al fallecimiento de
Fawcett, ocurrido el 6 de noviembre de 1884. Pero el mismo hecho de
que Engels haya creído oportuno introducir esta mención sin indicar
que era suya en su edición no aparecen ni corchetes ni iniciales que
lo identifiquen como autor de la interpolación , muestra a las claras
la libertad con que manejaba el manuscrito de Marx. En Werke, p. 642,
se reproduce el texto sin que se apunte en una nota o de alguna otra
manera, que Engels lo haya modificado. TI 628 presenta entre corchetes
esto es, atribuyéndoselas a Engels las palabras "who died in 1884
while Postmaster General", pero no curiosamente, el vocablo "then" ("a
la sazón", "entonces"), que difícilmente puede ser de Marx: éste en
efecto no podía citar a fines de 1865 (o poco después) palabras
pronunciadas por Fawcett en octubre de ese mismo año y referirse a él
como profesor "a la sazón" en Cambridge, ya que Fawcett no abandonó su
cátedra de economía política ni siquiera en 1880, cuando Gladstone le
ofreció el puesto de director general de correos. En ES 8, 20, se
sigue un criterio doblemente discutible: en vez de mantener tal cual
la presentación de Engels y explicar, en nota, qué palabras fueron
interpoladas por aquél, los editores franceses hacen figurar entre
paréntesis el agregado "mort directeur general des postes en 1884", le
yuxtaponen las iniciales "F.E." y añaden al pie una nota de redacción
que es, nos parece, el producto de una conciencia intranquila: "Como
en los volúmenes precedentes, las adiciones, anotaciones y
observaciones de Engels son puestas [¿son puestas por quién?, ¡ése es
el probiema! P.S.] entre paréntesis y las siguen las iniciales F.E."
Rubel (II, 1299) suprime la referencia anacrónica a l muerte de
Fawcett, sin aclarar en nota el motivo, pero aunque ha "examinado
minuciosamente los manuscritos originales" de este tomo, tampoco
parece advertir que la palabra "damals" ("entonces", "a la sazón") ha
sido agregada por Engels: "H.Fawcett, alors professeur d'économie
politique a Cambridge" (subrayados nuestros). 809.
[22] Como observan los anotadores de Werke, el Morton citado más
arriba (John Chalmers Morton), no es la misma persona que John
Lockhart Morton, autor de los pasajes que Marx reproduce a
continuación. 810.
[c] c La equivalencia que no se rectifica en Werke ni en otras
ediciones de "El capital" no es exacta. 70-80 acres = 28-32 hectáreas
(o, con mayor precisión, 28,327-32,374 hectáreas).
[d] Véase, en la presente edición, t. I, vol. 3, pp. 839-872.
[23] Año de jubileo. No pocos esclavos norteamericanos creían
encontrar, en determinados textos bíblicos, un respaldo a sus
aspiraciones de libertad y justicia: en lugar de admirar a los
obsecuentes siervos que sus amos, por boca del apóstol Pedro, les
proponían como modelos, los negros preferían identificarse con el
pueblo escogido esclavos liberados del poder de Faraón, según la
Biblia y veían en la Tierra Prometida y su minúsculo Jordán el Africa
natal o atávica y sus ríos anchurosos. La palabra jubileo (que ha
sufrido la influencia del latín jubilare, gritar de alegría) deriva
del hebreo iobel (cuerno), el instrumento con que cada medio siglo se
anunciaba el advenimiento de un año en que los siervos de origen
israelita recuperaban su libertad personal y parte de las tierras
vendidas podían ser rescatadas por sus antiguos dueños (cfr.
"Levítico", XXV, 8 y ss.). La institución del jubileo constituye, en
esencia, un intento de retorno, fugaz y sumamente parcial, a la
igualdad existente antes de la aparición de la sociedad de clases.
812.
[24] "14 de diciembre de 1865" (así en Werke y en TI; en Rubel y ES 15
de diciembre de 1865). Maximilien Rubel señala acertadamente que "la
mención del discurso de John Bright puede servir de punto de
referencia para la datación de la última parte del manuscrito del
libro III", pero no extrae la conclusión que parecería imponerse: si
estamos en la página 416 de un manuscrito de por lo menos 575, si Marx
no pudo haberla redactado antes del 14 ó 15 de diciembre de 1865, es
harto difícil (siempre que esta referencia al discurso de Bright no
sea una inserción tardía) que su autor haya podido terminar el
manuscrito principal del tomo III ese mismo año, esto es, que haya
podido componer en unos 15 días más de una cuarta parte de aquél. 813.
[25] (W) Patrick Dove. "The Elements of Political Science", Edimburgo,
1854, pp. 264 y 273. 814.
[26] (W) Patrick Dove, "The Elements of Political Science", Edimburgo,
1854. p. 279. 821.
[e] e Véase, en la presente edición, t. I, vol. 1, p. 108.




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