[R-P] Los dos 70%
Nestor Gorojovsky
nmgoro en gmail.com
Mie Jul 8 10:51:19 MDT 2009
Un análisis inmediato muestra que así como "el 70% de los votos a nivel
nacional se opone a la política del kirchnerismo", "el 70% de los votos
a nivel municipal porteño se opone a la política del macrismo".
Es una aproximación válida, pero parcial. Y más allá del debate, que la
"contra" plantea en términos tan groseros que obliga a ser taxativo y
hasta brutal, es necesario elevarse por encima de la igualación de los
dos "70/30" para pensar una táctica en Capital Federal.
No se puede negar que en este momento el rumbo nacional encarado por el
kirchnerismo ha perdido el sostén masivo que tenía hace un par de años.
El voto nacional ha sido crítico.
Por supuesto, lo último que cabe hacer es seguir las indicaciones de la
oposición y doblegarse ante el "respeto a la voluntad del electorado", y
eso por múltiples motivos. El principal es que esa "voluntad del
electorado" representa a un conjunto de ciudadanos suspendidos en el
cuarto oscuro en su atómica individualidad, separados provisionalmente
al momento de votar de todas sus relaciones sociales, y (ante todo la de
la Provincia de Buenos Aires, donde la dictadura política del sector
ruralizante -a diferencia de lo ocurrido en Santa Fe o Córdoba- tiene el
intragable contrapeso del pobrerío granbonaerense) puesto a optar no
entre proyectos claramente enunciados sino entre un bombardeo mediático
centrado en gigantografías personales y consignas vacías al que solo se
opuso una permanente insistencia en "lo ya actuado".
Asi que en todo caso a lo sumo se puede decir que el "voto nacional",
sobredeterminado por el voto provincial bonaerense, tendió a quitarle
importancia a "lo ya actuado" para opinar sobre el kirchnerismo a partir
de las gigantografías, las consignas vacías, y, no olvidemos, _la alta
abstención_. Por lo tanto, este "dato" no necesariamente implica un
reclamo de _cambio de rumbo_ sino más bien un reclamo de _profundización
y explicitación del proyecto implícito en el rumbo seguido hasta ahora_
así como la exigencia de _ver resultados más palpables en la vida
cotidiana de una gestión de gobierno que no siempre llega a los más
necesitados con la precisión esperada_.
Por supuesto que el bloque antinacional hará otra interpretación. Allá
ellos. Nosotros, los nacionales, tenemos que seguir nuestro curso y
dejar decir a la merza (que no vive en las humildes casitas de los
pobres sino, como puede testimoniarlo cualquiera que haya visto los
almuierzos de la Sra. Legrand por la tele, en la "media luna fértil" de
los privilegiados de la zona Norte del área metropolitana).
En cambio, en el caso del macrismo y la elección en Capital, es
distinto. La campaña macrista se sentó en un silla de ruedas y presentó
la carita sin ideas visibles de la Michetti para dar una mera imagen de
"mujer común capaz de superar las adversidades por propio esfuerzo". Eso
fue todo, y concitó el apoyo, es cierto, de un 30% de los votantes
porteños. Pero en cuanto al 70% restante, en realidad, _sí_ tuvo un
"menú ideológico" para optar. No me parece equivalente al 70% del resto
del país.
Tanto Solanas como Carrió hicieron del ataque al kirchnerismo y a Heller
el centro de su campaña. Por lo tanto, al 30% del macrismo neto hay que
_sumar_ y no _restar_ el 24% de Solanas y el 15% de la gorda. Eso da, en
total, un 70% más o menos de porteños "en contra" del kirchnerismo,
aunque probablmente no "a favor" de Macri.
Hilemos un poco más fino, a partir de esta última consideración sobre el
aspecto "positivo" de ese voto esencialmente "negativo". Es posible que,
en efecto, en los votos de Solanas se hayan expresado muchos
compatriotas que buscaron dar una señal a Kirchner. Digamos que fue la
mitad de esos votos Al día siguiente de la elección que puso a Alfonsín
en la Rosada, me dijo un taxista porteño: "Yo soy peronista, pero voté
por Alfonsín en la certeza de que Luder ganaba, y para ponerle un
frenito a Herminio; me olvidé de que cada voto vale, carajo". Digamos
que la mitad de los votos por Solanas fueron como ese voto del taxista.
Eso le quita a ese 70% antikirchnerista neto un 12%, dejándolo en 58%.
Digamos además que del 12% restante que votó a Solanas, la mitad no
votaría en una presidencial por ninguna opción cipaya y vendepatria;
digamos también que, quizás por repugnancia y si no tiene más remedio,
podría llegar hoy a apoyar una propuesta nacional y popular contra una
propuesta librecambista y ruralizante neta. Eso le quita un 6% adicional
al voto "antikirchnerista neto", dejándolo en el 52%, puesto que el
porcentaje obtenido por la Carrió es clara y definitivamente
antinacional y muy gorila.
Dicho sea de otro modo, es menos inválido el argumento ruralizante de
que a nivel nacional el 70% votó "contra el kirchnerismo" que el
argumento de nuestro campo según el cual en Capital Federal el 70% lo
hizo contra el macrismo _en tanto nave insignia del proyecto antinacional_.
Es cierto que ni siquiera el 70% de la votación nacional es necesaria y
definitivamente antikirchnerista, puesto que probablemente no menos del
50% de los votos de Macri, y un altísimo porcentaje de las abstenciones,
votaría por los candidatos del gobierno si éste profundizara y
clarificara en los próximos meses el "proyecto" que se esboza detrás del
"rumbo". Se puede, y por lo tanto se debe, ganar la confianza de esos
compatriotas.
Pero en Capital Federal, el "enamoramiento" me parece más complicado. Es
cierto, sí, que el macrismo no tiene nada para festejar; la inmensa
festichola con que terminó su campaña electoral a lo que más se parece
es a Maradona corriendo por la cancha para convalidar el gol con la
mano. Pero los nacionales difícilmente podamos pensar nuestra táctica
para el 2011 a partir de ver el mismo "70/30" en los dos casos. Son dos
"70/30" distintos.
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