[R-P] LA INFORMACIÓN … POR LOS MEDIOS PÚBLICOS . Por Ariel Magirena de Carta Abierta

eliana gabay egabay62 en gmail.com
Mar Jul 7 16:58:41 MDT 2009


CITANDO LA FUENTE,EL MATERIAL DE ESTA LISTA ES DE LIBRE REPRODUCCIÓN

[En este comunicado se alude a la difícil y compleja situación que se
está desarrollando en Honduras, con la presencia de la Presidenta en
apoyo del gobierno democrático de Zelaya y acompañando las decisiones
de la OEA, en el mismo se resalta que la política comunicacional de
Canal 7 es insostenible en esta coyuntura, política que es extensiva a
los otros Medios Públicos, ya que no abordan en profundidad el
tratamiento  de esta temática...Cuando los compañeros de Carta Abierta
denuncian estos errores. los respaldo en su forma de proceder..Eliana]



LA INFORMACIÓN … POR LOS MEDIOS PÚBLICOS . Por Ariel Magirena
Publicado en: http://www.radiovidachaco.com.ar/info/?p=4182

Se hace indispensable un cambio de paradigma en el concepto de la información
pública. Para algunos, la tarea de los medios de comunicación de informar,
educar y entretener se convierte en un dogma que se cumple con una rígida
estructura de corte liberal.Así se contentan con cumplir con cuotas de tal
cometido y se asumen compromisos comerciales por encima del compromiso con la
sociedad. De este modo se renuncia a la conducción estratégica de una
formidable herramienta de comunicación. Cierto es que el incumplimiento de
contratos comerciales importa una sanción económica, pero no es menos cierto
que el incumplimiento del contrato social significa un costo mayor. Los medios
públicos son desperdiciados en momentos históricos, en los que son más
necesarios. Ya ni siquiera es una cuestión política, sino de sentido común.

La grilla de los medios públicos debería ser susceptible a modificaciones
coyunturales para responder a necesidades urgentes:  una programación
esclarecedora en relación con la Gripe A, o antes sobre el Dengue, o con eje
en la política en etapa preelectoral, o exponiendo el debate cuando el
conflicto con el conglomerado mediatico-agroexportador, o sobre los foros de
debate de la ley de medios audiovisuales, o relativa al asedio a las
democracias latinoamericanas. Con segmentos que interrumpan o desplacen el
esquema rígido de la pantalla, el éter o las prioridades de la agencia
informativa. Los medios en manos del Estado no son empresas comerciales para
competir por la torta publicitaria ni por el rating. Hace falta más que optar
por el eslogan de la tv o la radio “Públicas”, y ponerlos en sintonía con las
necesidades de la sociedad en el momento que se viva. También se debe despojar
del prurito de informar sobre la gestión pública y los actos de gobierno. Ese
prejuicio no sólo pone en riesgo el proyecto político sino que vulnera y falta
al estatuto constitucional que obliga informar a la comunidad, y al derecho
ciudadano de estar informado. Este estatuto no es optativo. El estado no tiene
la opción de informar: está obligado. Es urgente que asuma esa responsabilidad.
Es, por cierto, innegable la calidad alcanzada por los medios de gestión
estatal en los últimos años. Esto demuestra la capacidad para lograr una
oferta de calidad y atractiva. Pero además de la deuda estética y profesional
resalta la deuda social, que es fundamentalmente política.
La pregunta obligada es si esto es posible con la actual estructura de estos
medios, herederos de conceptos retrógrados y burocráticos que los obligan a un
comportamiento de oficinas públicas.

En una serie de artículos sobre los noticieros de la televisión pública que
publiqué en 2003 sostenía:

“Los medios en manos del estado no escaparon al anquilosamiento de la
administración pública. Además, la resistencia a los embates privatizadores
durante la gestión Menem y los intentos de “limpieza” con sus cientos de
despidos durante el alianzato expulsaron a muchos de los mejores trabajadores
y tuvo al resto en vilo por su fuente laboral. Acompañado esto por gestiones
conservadoras, parásitas o elitistas, con nulo incentivo y permanentes presión
y desprecio por los periodistas y trabajadores de prensa, la baja en la
calidad de la prestación es inocultable. Cómo es posible, entonces, hacer
pasteles si hay ingredientes para bizcochos?
Los periodistas no somos materia sino sustancia. Es necesario exponer un claro
proyecto informativo y una concreta línea editorial. Calificar en una primera
etapa las mejores herramientas e implementar un urgente programa de formación
y actualización profesional. Democratizar hacia adentro, contagiar,
entusiasmar y desafiar”.

Uno de los déficits mas graves, que trataba en esos artículos, está,
precisamente, en la formación profesional. Una estructura burocrática nunca
propende a la formación y la calidad, sino que suple sus deficiencias con el
ingreso de nuevo personal que, natural e inevitablemente, se acomoda al viejo
funcionamiento. Es la salida “fácil” y que nunca dio resultado. Es la idea
“siempre” original. Es el error en el que cae cada uno de los funcionarios,
con menor o mayor buena voluntad, a los que les toca administrar los medios de
comunicación del Estado.
Estas fallas estructurales sólo pueden ser suplidas con una conducción
estratégica capaz de convocar en minutos a un equipo periodístico para dar
respuesta en la pantalla, el éter y la redacción. Los medios públicos deberían
estar en condiciones de convocar a un equipo mínimo de sus profesionales para
garantizar la respuesta ante urgencias. Y también deberían estar en
condiciones de responder con pocas horas de anticipación cuando ese tiempo
está disponible.

He visto pasar por Canal 7 una cantidad grosera de cuadros desperdiciados que
estarían a la altura de estas necesidades. Me consta también la buena voluntad
y el esfuerzo  de la actual gestión en la que tengo amigos de enorme
confianza. Observo cotidianamente su pelea desigual con la “maquina de
impedir”. La postergación de una definición sobre el rol de los medios
públicos de comunicación y de una política nacional sobre comunicación redunda
en un enorme gasto económico para alimentar un elefante destinado a ser el
guardián del jardín de la casa cuando alcanzaría con un buen perro.
* Periodista de Canal 7 - Co-coordinador de la Comisión de Medios
Audiovisuales en Carta Abierta.




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