[R-P] CRISIS CAPITALISTA Y ALTERNATIVA SOCIALISTA

Prensa Schiavoni prensaschiavoni en arnet.com.ar
Mar Feb 24 16:05:34 MST 2009


CRISIS CAPITALISTA, CRISIS DE CIVILIZACIÓN
Y ALTERNATIVA SOCIALISTA


Por el ELN (*)


"El camino de la vida puede ser libre y hermoso, pero lo hemos perdido.
La codicia ha envenenado las almas, ha levantado barreras de odio, nos
ha empujado hacia la miseria y las matanzas. Hemos progresado muy
de prisa, pero nos hemos encarcelado nosotros. El maquinismo que crea
abundancia nos deja en la necesidad.
Nuestro conocimiento nos ha hecho cínicos, nuestra inteligencia,
duros y secos. Pensamos demasiado, pero sentimos muy poco."

Charles Chaplin



Crisis capitalista: En el capitalismo las crisis se dan periódicamente, 
debido a la sobreproducción y se necesita la eliminación de esa sobreoferta 
de mercancías, para que se vuelvan a equilibrar los mercados y se reactive 
el ciclo económico.

Durante las crisis se estrangula el aparato productivo y se disparan las 
actividades del capital financiero, pero esta dinámica genera unas burbujas 
especulativas que terminan reventando y colapsando todo el sistema, con la 
caída de las bolsas de valores, la quiebra de los bancos, el cierre de las 
fábricas; el desempleo se generaliza, con sus secuelas de hambre y miseria. 
Pero la forma más efectiva que encuentran los capitalistas de destruir esos 
excedentes económicos, es la guerra.

La crisis económica ya abarca a todo el mundo industrializado y se puede 
hablar de una recesión mundial que pronto abarcará a todos los países. Se 
espera que entre 2009 y 2010 la crisis toque fondo y se produzca la gran 
depresión, más devastadora que la de los años treinta, del siglo pasado.

Se debe tener claro que las crisis no destruyen al capitalismo, sino que son 
mecanismos que regulan sus desequilibrios. Mediante las crisis se elimina la 
sobreproducción de mercancías, las prestaciones sociales y la estabilidad 
laboral, los salarios se reducen a la mínima expresión. Con las quiebras, se 
da una mayor concentración y centralización monopólica del capital.

Crisis de Civilización

Pero la presente crisis tiene proporciones más dramáticas que todas las 
anteriores y se plantea que estamos frente a una crisis de civilización, 
puesto que el actual modelo explotador del hombre y de la naturaleza no 
garantiza la continuidad de la vida en el planeta. A la crisis económica se 
suma la crisis energética, alimentaria, ecológica o ambiental y ética.

La crisis energética es irrefutable, ya se está alcanzando el tope de 
producción máxima de hidrocarburos (algunos calculan que el cenit petrolero 
se alcanza entre el 2007-2010 y los más optimistas pronostican que será 
entre 2010-2015). El consumo está en permanente aumento, mientras disminuyen 
los descubrimientos de nuevos yacimientos.

Como los combustibles fósiles son un recurso no renovable, es calculable el 
tamaño de sus reservas. Estudios realizados ponderan que ya nos hemos 
gastado la mitad de las existencias y que en 40 años agotaremos el resto del 
petróleo existente y en 60 años se acabará el gas natural.

La actual civilización se ha moldeado, sobre la base de un gran consumo y 
despilfarro energético. Los países industrializados que no alcanzan el 15 
por ciento de la población, se gastan el 85 por ciento de los combustibles; 
sólo EEUU, que son el 4,5 por ciento de la población, consumen cerca del 25 
por ciento del petróleo que se produce, por eso necesitan de las guerras de 
invasión para apoderarse de los países que poseen los mayores yacimientos de 
hidrocarburos.

El problema es que los hidrocarburos se agotan y no hay fuentes energéticas 
alternativas que garanticen la continuidad de la actual forma de vida. Por 
tanto, la humanidad necesita otra forma de vida, que establezca límites 
productivos para cubrir las necesidades y no el ilimitado afán consumista y 
de acumulación de ganancia que impone el capitalismo.

Se dice que hay una crisis alimentaria, que debido a ella cada día hay más 
de 100 mil personas que se mueren de hambre y cada 5 segundos se muere un 
niño menor de 10 años por desnutrición.

Es necesario rebatir ese argumento precisando que la actual producción de 
alimentos alcanzaría para alimentar, con una dieta básica, a 14.000 millones 
de personas, es decir, más del doble de la población mundial que es de 6.700 
millones; sin embargo, hay cerca de 950 millones de hambrientos en el mundo 
y 4.750 millones de pobres.

La producción mundial de alimentos está controlada por unas pocas empresas 
transnacionales, que mantienen los altos precios e impiden que los alimentos 
se distribuyan equitativamente. Además con la producción de los 
agrocombustibles, los alimentos se elevan un 75 por ciento y los que 
debieran destinarse al sostenimiento de las personas, se destinan a la 
producción de combustibles para los vehículos, eso es un genocidio.

Los recursos naturales no renovables se agotan a un ritmo acelerado y los 
renovables ya no lo son, porque la intensidad de la explotación les impide 
recuperarse. Antes de terminar el siglo XXI ya no se dispondrá de 
yacimientos de los principales minerales que se utilizan industrialmente.

La depredación contra la naturaleza y la extinción de los bosques está 
acabando con el agua dulce.

Hasta el aire que necesitamos para respirar ya no está garantizado por la 
gran contaminación que ocasionan las industrias y la quema de combustibles, 
que produce gas carbónico, principal causante del efecto invernadero y del 
recalentamiento del planeta.

Los productos cloro-fluro-carbonados, están acabando con la capa de ozono, 
que es el filtro que nos protege contra los mortíferos rayos ultravioleta. 
Los principales países contaminantes se niegan a firmar los tratados de 
control ambiental.

Todos estos desastres "naturales" no lo son, ya que los causa el modelo de 
civilización depredadora.

Así se ocasionan los cambios impredecibles de los climas, con prolongadas 
sequias o las torrenciales lluvias o los huracanes o los ciclones o los 
monzones, que están constantemente produciendo tragedias humanitarias.

Cada día están desapareciendo especies vegetales y animales y la continuidad 
de la vida humana está en serio peligro que obliga a un cambio de 
civilización.

La llamada civilización occidental es la del capitalismo, pero es cada vez 
más insostenible porque está acabando con las posibilidades de la vida en el 
planeta. Por tanto, otro mundo no sólo es posible, sino que es necesario y 
obligatorio, antes que sea demasiado tarde para la humanidad.

Alternativa socialista

Un modelo socialista debe tener la capacidad de ofrecer y construir una 
nueva civilización que pare la loca carrera del crecimiento económico, 
puesto que si los recursos de la naturaleza son limitados, no se podrá 
seguir creciendo indefinidamente y no podemos esperar que los recursos se 
agoten para entender que nos toca cambiar los niveles de consumo y los 
patrones de vida.

Se debe producir para cubrir las necesidades básicas de la humanidad, 
garantizando la conservación de la naturaleza, la cualificación de la vida y 
la paz con justicia social. Se deben cambiar los indicadores del crecimiento 
y las ganancias, por el bienestar para todos.

La actual civilización se basa en el consumismo, la explotación, la 
devastación, el egoísmo, la competencia, en la muerte. Se han degradado los 
valores de la humanidad y es necesario volver a poner al centro la ética, 
gobernando la economía y la política, debemos regirnos por la dignificación 
del ser humano y la continuidad de la vida.

Mientras exista el capitalismo, seguirá su práctica explotadora y 
destructora, esa es su razón de ser. Si queremos salvar la humanidad es 
obligatorio acabar con el capitalismo antes que éste acabe con el planeta. 
El capitalismo siempre encontrará alternativas a sus crisis de 
sobreproducción y de especulación financiera.

Sin embargo, en momentos de recesión se agudizan las contradicciones de 
clases y se crean momentos de máxima inestabilidad política. El capitalismo 
no se auto destruye, la única forma de acabarlo, es mediante una revolución 
política.

Nos corresponde a los revolucionarios en estos momentos de crisis, ayudar a 
agudizar el conflicto social y conducir a las masas explotadas y 
empobrecidas, hacia una situación revolucionaria que las lleve al poder.

Hacemos nuestras las palabras de Chaplin, en su película "El gran dictador":

"Todos a luchar para liberar el mundo, para derribar barreras nacionales; 
para eliminar la ambición, el odio y la intolerancia. Luchemos por el mundo 
de la razón, un mundo donde la ciencia, donde el progreso, nos conduzca a 
todos a la felicidad."

(*) ELN: Ejército de Liberación Nacional - Colombia. 





Más información sobre la lista de distribución Reconquista-Popular