[R-P] Colombianos y venezolanos ¿panes de la misma masa?

carola chavez tongorocho en gmail.com
Mie Oct 10 20:22:13 MDT 2007


Me pregunta mi amigo Néstor mi opinión sobre nuestras relaciones con
los vecinos colombianos y me pone en un aprieto. Es que no es cosa
simple.

Colombia, para mi, y todo lo que diga en este escrito lo digo desde mi
mas subjetivo y viceral punto de vista, es un país genéticamente igual
a mío, somos la misma mezcla, tal vez con distintas proporciones en
los ingredientes

Tal vez ellos tengan más de indio andino y nosotros tengamos mas de
negro, tal vez solo sea mi impresión de costeña, reforzada por la
costeña impresión del Gabo, quien habla de cachacos y costeños como
dos mundos dentro de un mismo territorio.

Los andinos siempre me resultan enigmáticos, no entiendo la vida entre
montañas gigantes frias y muy lejos del mar y ellos parecen ser
felices allá.

Tengo un amigo bogotano que no sabe nadar. Un día nos fuimos a la
playa, ocho caraqueños y el. Era una estampa muy cómica ver a alguien
sentado a la sombra de un cocotero, con los ojos chiquiticos de tanto
sol, un sombrerito de jardinero y cara de culo, todo esto frente al
mar caribe tan azulito, clarito, transparente.

No entiende al mar mi amigo, no lo entiende y le teme. Claro, ese es
un bogotano, uno solo, pero me marcó con su estampa de hormiguita
aterrada ante una gota de agua.

Hablan en voz baja los andinos, son muy educados y se tratan de usted.
Las nubes no les nublan el día, y el sol no parece iluminarlo. Se ríen
pero casi nunca a carcajadas estruendosas.

Tienen otro ritmo, el ritmo de subir cuestas aun cuando se camina en
plano. Bailan entonces de otro modo, más recatado, mas insinuado
contrastando con nuestro tongoneo agitado, que sale del negro que
todos los costeños llevamos dentro.

Y aquí estoy respondiendo una pregunta de un amigo argentino que
quiere saber,  y mientras trato de diferenciar a los colombianos de
los venezolanos, me encuentro que les estoy contando una historia que
da lo mismo que la llame '' costeños y cachacos colombianos'' o ''
costeños y andinos venezolanos''.

Vaya descubrimiento este, si es una culebra me pica, se me prende el
bombillo y veo que la Capital de mi país es costeña, que se ha
planteado mucho de lo que somos hoy desde la costa, mientras que
Bogotá está en el medio de un mapa que casi no conozco, en medio del
mapa y muy lejos del mar.

Esa puede ser la diferencia crucial en todo este asunto. Son formas de
ver la vida diferentes. De quien mira hacia arriba y ve una montaña y
el cielo y de quien mira hacia adelante y ve que el el mar y el cielo
son la misma cosa.

Los costeños somos desenfadados porque nada es difícil si tienes el
mar en frente. Por el contrario, para un andino la vida debe ser mas
ordenada, hay frío, hay cuestas y hay que subirlas a diario.

Colombia es un país mas andino que el nuestro, eso creo. He ahí la diferencia.
Luego están las oligarquías: la caraqueña: caribeños descendientes de
los amos de una capitanía general. La bogotana: andinos descendientes
de virreyes.

La historia me cuenta que a la oligarquía bogotana no le gustaba mucho
la idea de ''Bolívar Libertador'' y menos cuando éste se presentó allá
con un ejercito de patenelsuelos, después de cruzar los andes.

Supongo que los harapientos que sobrevivieron esa travesía se veían
más roñosos de lo que en realidad eran.

Bolívar era chiquito, flaco, y caraqueño. Decía ''la pinga'', ya les
conté un día a mis amigos del sur. Decía otras cosas por el estilo, le
gustaba mucho bailar y bailaba con las mas bellas bogotanas. Eso no
gusta, no. Para colmo viene con esa idea de un gran país: La Gran
Colombia, un país con su capital en Bogotá.

Ese país grande necesitaba un gran presidente y ya sabemos quien era
el candidato. Un venezolano flaquito, chiquito y echador de vaina que
si sabía nadar. ¿Y Santander qué?

Los venezolanos como que ya estaban cansados de tanta generosidad:
después de salvarles el pellejo, perdiendo a miles de sus compatriotas
en la lucha, fueron recibidos con asquito porque eran feos y muy, muy
chabacanos para aquellos altivos y montañosos ojos.

Con eso hemos crecido, esta brecha se ha mantenido abierta por quienes
sacan provecho de la desunión entre hermanos. No fue el pueblo
colombiano fue sus oligarquía la que despreció a nuestros hombres,
fueron los mismos de siempre quienes conspiraron contra Bolívar y su
causa, la causa por la que aun luchamos. Claro que debo agregar que la
nuestra hizo lo suyo contra El Libertador.

Acabo de darme cuenta que somos la misma cosa colombianos y nosotros,
pero algo queda de esa desconfianza cultivada desde que el mundo es
mundo.

Mi desconfianza se vuelve certeza y apunta a un solo hombre. Todo lo
malo que me decían de los colombianos, todo se reúne en el: Alvaro
Uribe presidente de la hermana República de Colombia.

Se me pidió que guardara las formas así que eso voy a hacer. Creo que
llamar al presidente de un país hermano rata inmunda no esta bien.
Tampoco se le debe llamar manipulador, apátrida, traidor, y mucho
menos lame culo de los yankees, aún cuando esto sea la mismita verdad,
por lo tanto no lo haré.

Tampoco voy a decir que ese invertebrado con cara de yo no fui, ha
conspirado contra mi presi y contra mi pueblo de la mano de Bush. Que
ahora planea instalar una base militar gringa en la Goajira, ya saben,
región fronteriza entre Colombia y Venezuela, justito al borde del
Zulia, estado petrolero, gobernado por un golpista miserable, un hijo
de puta, y esto lo digo guardando las formas, que junto con el
departamento de estado americano promueve la secesión del Zulia del
resto de Venezuela. Un gusano que dijo en la tele hace unos días que
promueve la democracia de Montesquieu quien, según él, es un filosofo
griego que vivió en el siglo V antes de Cristo. Un descerebrado que
compite con Bush en brutalidad, y hablo de todo tipo de brutalidad.

Bueno, respiro hondo y sigo porque pierdo las formas y me pueden moderar.

En esta esquina tenemos a Chávez, quien remueve todo esto del
pensamiento bolivariano, ideas enterradas durante años por nuestros
gobernantes a favor de los intereses del los Estados Unidos, y siento
que eso a la oligarquía colombiana poco le debe gustar, como no le
gusta a la nuestra, que ahora le dio por decir que Bolívar fue un
pelele, que su pensamiento ha caducado, y un millón de estupideces
mas...

En la otra esquina Uribe, con un pasado ''sospechoso'', y sigo
guardando las formas.   Lleno de muertos, drogas, dólares,
paramilitares, secuestros, sangre, mucha sangre, extorsión, torturas,
mentiras, cinismo.

En fin, que hay que dialogar con el ''sospechoso''. Mi presi, si
quiere ayudar a alcanzar un acuerdo humanitario, tiene que dialogar
con el. No solo para eso, hay acuerdos bilaterales, en los cuales
Uribe y su combo se cagan a diario, pero hay que dialogar.

Hay que dialogar, porque mi presi sabía desde antes lo que yo acabo de
descubrir: que los colombianos y nosotros somos panes de la misma
masa, horneados en el mismo lado de este horno gigante que va desde
donde crece al agave hasta allá donde los pingüinos hacen pingüinitos.

El pueblo colombiano no tiene un presidente que gobierne para ellos,
tienen un empleaducho del departamento de estado americano. Hay que
dialogar para apoyar a los hermanos de al lado, hay que disimular y
llamar amigo al conspirador vestido de compadre del alma. No hay otro
camino, porque el otro camino es el que desean que tomemos allá arriba
en Washington.

La excusa perfecta, el anticristo con boina roja ataca al indefenso y
ya desgastado pueblo colombiano. Pues no, nosotros dialogamos para que
el cambio llegue a Colombia, para que se extienda por toda América
como temen que suceda los energúmenos de Washington.

Uribe que conspire, que cierre fronteras como lo ha venido haciendo,
que obstaculice el acuerdo humanitario, aceptando que Chavez dialogue
con las FARC, pero eso si, sin que Chavez entre ni que las guerrilas
salgan, echandole leña al fuego mientras tratamos de apagarlo.

Pero lo que no se puede detener no se detendrá. Colombia un día tendrá
un presidente colombiano, no una marioneta a control remoto como
ahora, que la revolución avanza porque estamos cerquita y los vecinos
ven como mejoramos y les provoca hacer lo mismo, se contagian de
entusiasmo y, si para colmo, mi presi lindo logra un acuerdo
humanitario, ni les cuento lo que puede pasar despues...

¿Que sería de Uribe sin unas FARC a quien achacarles todas las culpas?

Ayer fue Bolívar, hoy es Chávez y no exagero.




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