[R-P] a la resurrección

raul lilloy rlilloy en telefonica.net
Jue Mayo 31 10:35:19 MDT 2007


Bajo la lupa

Alfredo Jalife-Rahme 


Rusia: de la piratización petrolera (síndrome Pemex) a la resurrección


  
Lupa
<http://www.jornada.unam.mx/2007/05/30/index.php?section=opinion&article=022
o1pol#> 
Con un sencillo golpe de timón, el zar Vladimir Putin recuperó el control
del conglomerado petrolero y gasero que ahora inunda con divisas las arcas
de Rusia y sus reservas son hoy las más pletóricas del planeta Foto: Reuters


Marshall I. Goldman, profesor de Harvard, publicó un libro luminoso en 2003:
La piratización de Rusia, el cual describe el descalabro de las "reformas
estructurales" neoliberales y el modus operandi de los "oligarcas", quienes
como aves de rapiña saquearon a partir de 1991, fecha del colapso soviético
y su modelo comunista, la riqueza nacional condensada en las materias primas
más importantes del mundo: petróleo, gas y metales preciosos, en un vasto
territorio del doble de Canadá, China, Estados Unidos y Brasil,
respectivamente.

Tan sólo seis años más tarde, cinco de los "oligarcas" -la pléyade de
seudo-empresarios parasitarios agraciados por la privatización selectiva de
Boris Nikolayevich Yeltsin, que Goldman demuestra persuasivamente se trató
de una piratización- aparecieron súbitamente entre los principales
millonarios de la lista Forbes.

Los "oligarcas" -verdaderos piratas modernos del club del crimen empresarial
trasnacional (muchos con triple ciudadania, además de la rusa, la
estadunidense y la israelí, lo cual les prohijaba "licencia para matar" al
prójimo y refugiarse luego sin problemas de extradición)- se valieron de
todas las artimañas llegando hasta asesinatos colectivos para conseguir sus
objetivos aviesos que llevaron a la economía a su colapso en 1998.

No lo dice Goldman, pero todavía no se escribe el papel aciago que jugó Bank
of New York (atrapado en el blanqueo), mediante financiamientos triangulados
en los paraísos fiscales, para promover a la mafiocracia rusa, cuyos
tentáculos llegaron a Londres, Limasol y Cancún, y que se apoderó de los
instrumentos del poder del Estado criminal neoliberal yeltsiniano.

Quizá no lo sepan mis disolutos "paisanos" Kamel Nacif y Juanito Succar,
pero su macabra red de narcopederastia pertenece al eje Las Vegas-mafia
rusa, como exhumamos hace 15 años sobre la "conexión siria", y que a un
importante sector de la clase política mexicana le fascinó tanto que hasta
se asoció con ellos.

La piratización de Rusia se debe complementar con el libro de Paul
Klebnikov, doctor en historia rusa de la London School of Economics y editor
de la revista Forbes, cuyo título lo dice todo: El padrino del Kremlin: el
declive de Rusia en la era del capitalismo gangsteril. El "padrino" es el
pirata "oligarca" Boris Abramovich Berezovsky, hoy cobijado en Londres y
socio de Neil Bush ("hermano cómodo" del incómodo presidente), quien se
encumbró como uno de los hombres más ricos del mundo y alardeaba que junto a
otros cinco piratas "oligarcas" controlaban la mitad de la economía de
Rusia. Seguramente entre los aludidos se encontraba el mafiócrata Mikhail
Khodorksky, hoy encarcelado y anterior dueño de Yukos, la petrolera
extinguida.

Lo más relevante: Berezovsky se apoderó de la principal gasera del mundo:
Sibneft (antecesora de Gazprom) y "secuestró al Estado".

Klebnikov sostenía que el modelo de los piratas "oligarcas" imitó a carta
cabal el "bandidaje capitalista" de los aristócratas cleptómanos (the robber
barons) de EU en quienes, al parecer, también se inspiraron todos los ex
presidentes neoliberales mexicanos. Con razón asesinaron a Klebnikov tres
años más tarde a sus estrujantes excavaciones. Ya que hablamos de México,
asombra la similitud de la piratización de Rusia con el síndrome Pemex (Ver
Bajo la Lupa, 27/5/07).

Hasta que tomó las riendas del poder Vladimir Vladimirovich Putin el último
día de 1999, durante nueve años consecutivos el estratégico conglomerado
petrolero y gasero, en manos de los piratas "oligarcas", es decir, de los
peores enemigos internos de Rusia (quienes resultaron más "externos"),
sufría pérdidas "inexplicables" y sus "reservas" habían sido
propositivamente subestimadas al más depurado estilo del síndrome Pemex.

La petrolera estatal mexicana en última instancia subsidia a la parasitaria
plutocracia local que ha secuestrado su pletórica producción mediante la
fiscalcracia imperante de la tiranía neoliberal desde hace un cuarto de
siglo: una genuina piratización por la puerta trasera, en espera de la
privatización clandestina.

¿Qué sería del de por sí fracasado modelo neoliberal caduco sin la
aportación de 40 por ciento de los ingresos fiscales provenientes de Pemex,
mantenida artificialmente en quiebra contable para ser rematada al peor
postor y al mejor impostor para beneficio de las trasnacionales de EU y
España? Nada más parasitario que el modelo neoliberal mexicano, que aporta
muy poco a la nación y vive, en gran medida, de los ingresos descomunales de
una empresa estatal petrolera y gasera que arrojó el año pasado 110 mil
millones de dólares, totalmente dilapidados por Fox.

Con un sencillo golpe de timón conceptual, el zar geoenergético global Putin
recuperó el control del conglomerado petrolero y gasero que ahora inunda con
divisas las arcas nacionales, multiplica sus supuestamente depletadas
reservas, convertidas hoy en las más pletóricas del planeta, y resucita a
Rusia entre los muertos para reposicionarla entre las primeras potencias del
planeta. ¡De tal magnitud fue el milagro de renacionalización petrolera y
gasera de Rusia!

Gracias al control estatal de sus hidrocarburos, a diferencia de su
cataclismo neoliberal, Rusia posee el tercer lugar de reservas de divisas
del mundo, 400 mil millones de dólares después de haber desbancado a Taiwán,
y se encuentra a punto de superar las reservas de toda la eurozona que
cuenta con 450 mil millones de dólares. Estamos hablando del mismo país, del
mismo petróleo y del mismo gas; solamente varió el control: al pasar de la
insolente e insolvente cleptomafiocracia ahora a manos del Estado, hoy
aliado a sus ciudadanos y desvinculado de los piratas "oligarcas".

Siempre fue nuestra hipótesis desde el colapso soviético que el apoyo
desmedido de Clinton y Al Gore a los piratas "oligarcas" tenía como
propósito primario aniquilar desde dentro, por la vía financiera que
constituye su principal arma letal teledirigida, lo que quedaba de Rusia
para desaparecerla de la faz del planeta con todo y su poderoso arsenal
nuclear y, por encima de todo, adueñarse de sus inmensos recursos petroleros
y gaseros, lo cual hubiera cambiado la historia del planeta en forma
irreversible.

Hay que reconocer, en honor público al criminal modelo neoliberal global,
que no existe mejor receta que la creación de una plutocracia parasitaria
que se apodera de los recursos nacionales estratégicos para aniquilar a un
país enemigo derrotado (la piratización rusa está siendo repetida en Irak) o
de aquel país que se encuentra en la lista de espera de la captura de sus
joyas estratégicas, sobre todo cuando se trata del "oro negro".

Las enseñanzas de la piratización rusa son imprescindibles para aquellas
naciones que desean sobrevivir, en particular las benditas con petróleo y
gas, para que no repitan los mismos errores suicidas de soltar
demencialmente sus recursos estratégicos donde no existe arrepentimiento a
posteriori que valga, con la salvedad de un verdadero milagro al estilo ruso
en el que mucho tuvo que ver su disuasiva dotación nuclear.



__________ Información de NOD32, revisión 2299 (20070530) __________

Este mensaje ha sido analizado con NOD32 antivirus system
http://www.nod32.com






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