[R-P] Estrategias del Tero: ¿Los que miran pero no ven o los que desvían la mirada?

C J Lazor clazor en ciudad.com.ar
Jue Ago 16 11:49:37 MDT 2007


[Por considerarlo de interés...]


Estrategias del Tero
¿Los que miran pero no ven o los que desvían la mirada?
                                   Por Juan Carlos Córica (15/8/07;
jccorica en fibertel.com.ar )

En estos tiempos de cerrada dictadura civilizada encontrar textos plurales,
útiles para ampliar el conocimiento de la realidad real resulta casi un
imposible. La forma de "conocer" debe apelar a las lecturas de los
entrelíneas de ciertos textos o libros anteriores al inicio de los 80 (S.
XX). Con todas estas limitaciones el libro publicado bajo el título de
"¿Hacia dónde se dirigen los valores?" que editado por la UNESCO contiene
las exposiciones realizadas por "reputados" analistas durante el ciclo de
Coloquios del Siglo XXI iniciados en 1997. Algunas reflexiones ofrecen
ventanas a consideraciones derivadas o alternativas. Por caso, la qque
sigue:

XVIII - El Malestar en la Globalización por Paul Kennedy (pág. 141)

Versea sobre lo positivo de la globalización y centra tales "valores" como
subproductos de la "nueva realidad" de la Globalización: "Todos notamos el
impacto cada vez mayor de la ciencia y la tecnología sobre nuestros modelos
de producción, comercio y consumo. La revolución del hardware y el software
nos permite comprar ropa o libros por computadora, mover dinero
electrónicamente en los mercados de divisas a una velocidad de vértigo,
etcétera. Cientos de millones de seres humanos participan actualmente en la
producción, no para el mercado local, sino para el mercado mundial, ya sea
de productos textiles, electrónicos, zapatos o menaje. En Brasil, México,
Indonesia y China los jóvenes trabajadores ya no cultivan arroz ni talan
árboles, pues traban  en fusiones y compras de bancos, empresas de
automoción y corporaciones químicas. Nuestros hijos nos llaman por teléfono
desde cualquier parte del planeta. Esta actividad indica que el mundo se
está convirtiendo en una comunidad o mercado único mundial, un todo
interdependiente que al fin hace realidad las visiones de personas como Adam
Smith en su libro La riqueza de las naciones".
Este listado constatable de cosas y situaciones que la contemporánea
globalización ha puesto en juego en el escenario actual, mostrándolos como
elementos capaces de cambiar la vida y la perspectiva a los seres humanos
resultan pobres en cuanto a producir un radical cambio de realidad como
insinúa. No sólo, para refutarlo, vale el caso de la Unión Europea sino que,
pese al bombardeo manipulador que sufren los argentinos, la experiencia de
estos sería otra muestra tangible que no basta con una revolución
tecnológica ni con la presencia de un acortamiento de las distancia
materiales para triturar los factores culturales que tienen en la identidad,
el sentido de pertenencia y existencia del paisaje cotidiano que se extiende
cuando detrás se tiene una pertenencia histórica y espacial. Cuando se vive
una idiosincrasia tan particular como la que emana de la personalidad
cultural de los argentinos y las vivencias con familiares y amigos más la
correspondencia con costumbres y tics comunes que nos acercan y nos dan un
nombre y apellido. En el sentido integral y profundo, acá no somos
desconocidos aun sin conocernos lo suficiente, somos unos de otros
referencias de sentido y de comportamiento.
Por otra parte, pensar que el modo de producción ha cambiado por la
tecnología que se utiliza resulta falaz. Siguen estando alejados los grandes
términos que podría provocar un cambio fuerte: la distancia entre producto y
producto, entre creatividad y resultado.

Hechas estas aclaraciones, es el mismo Kennedy el que mientras avanza en su
exposición termina contradiciéndose y dando otros datos que muestran la
falacia del discurso pro globalización. Dice el historiador que "En los
EE.UU. los periódicos económicos, los mentores del mercado, los profesores
de economía y los consultores mejor pagados hablan y hablan sobre el próximo
boom mundial, la transformación del centro de trabajo, la revolución
tecnológica y la explosión del conocimiento. Lo que quieren decir es que el
mundo se está convirtiendo en una reproducción de Silicon Valley y que esto
es el futuro". Pero, reconoce que, "los defensores de la globalización  son
casi siempre consultores, inversionistas y hombres de negocios con intereses
creados en este fenómeno".
Y termina señalando que "actualmente en Kosovo, en África occidental,
Chechenia, Cachemira u otras regiones turbulentas no se parecen en nada a
Silicon Valley o a las regiones económicamente avanzadas. No quiero ser
negativo, pero sí quiero enviar un mensaje de atención a aquellos que
idealizan la globalización". Agrega otros conceptos pero se olvida u omite
dos razones más que suficientes como demostrativos de que esta globalización
no encamina a la sociedad mundial a su mejor realización humana. La primera
interactiva con la segunda es que debe constatar que no sólo el modelo sino
toda su gestión de desarrollo se basa en la implantación de un mercantilismo
global en base a la conducción de un gobierno para institucional que se ha
hecho cargo crecer en sus intereses comerciales desplazando de facto a los
gobiernos institucionales, que se les subalternizan vaciados de
posibilidades de gobernar democráticamente llevando adelante proyectos y
programas de justicia social y soberanía tanto política como económica.-








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