[R-P] ENTREVISTA A LA "NEGRA" SOSA

Prensa Schiavoni prensaschiavoni en arnet.com.ar
Jue Sep 22 15:06:31 MDT 2005


TERRA: 22/09/2005

Sosa: "Ya superé los problemas de salud"
Buenos Aires, 22 de septiembre de 2005 - 16:45 hs

La cantante tiene nuevo disco en la calle, Corazón libre, editado por la
prestigiosa compañía Deutsche Grammophon. El CD, todo de folklore, marca su
regreso después de los inconvenientes de salud. De eso, de su gran carrera y
hasta de su infancia habló con Terra.
Es lunes a la tarde y las calles que limitan el departamento céntrico de
Mercedes Sosa vibran con la intensidad del tránsito. El caos contrasta con
la paz de su living, donde el ruido apenas se siente con las ventanas
cerradas.
Mercedes Sosa avanza despacito ayudada por su fiel ama de llaves María y se
acomoda de a poco en el sillón. Tiene puesto un corset. Así y todo, la
cantante ya está mucho mejor de los problemas de salud que la tuvieron muy
mal. Esos mismos inconvenientes demoraron la salida del disco Corazón libre.
En la entrevista, ella misma lo explica: "La grabación se postergó por
distintas enfermedades. Me caí tres veces en el baño: la última vez, me
escapé por muy poco de caerme con la columna. Eso ya pasó. Los problemas los
superé pero así pasé dos años enferma".
-¿Cómo se siente ahora?
-Ahora estoy bien. Pero no me alcanza con estar sana: mi voz debe estar
bien. Para eso estudio vocalización. Tengo una profesora de canto que viene
a darme clase: yo necesito que alguien me controle la voz. Los primeros días
ensayé 15 minutos y ahora mucho más tiempo seguido.
-¿Siempre tuvo profesora de canto?
-No, pero sí tuve cuando empecé en Cosquín hace 40 años. Esa vez me di
cuenta que necesitaba una profesora porque a la tercera canción me quedaba
afónica. De cantar afónica tres canciones pasé a las siete por noche.
Después pasé a una hora cuarenta minutos. Ahora no lo haré más. Si voy a
Cosquín cantaré una hora solamente, nada más.
-¿Está con ganas de cantar?
-Son muchos meses metida en casa viendo televisión y leyendo. Tengo ganas de
volver. Un mes me agarró un estado de confusión. Estaba deshidratada. Lo que
pasa es que mi corazón se agrandó tres veces y eso lo sentí una vez que
cantaba con León Gieco y Víctor Heredia, hace un tiempo ya. Ahora se fue
achicando nuevamente, estoy mejor.
Mirando al sur
El disco de Mercedes es absolutamente despojado. Apenas una guitarra, a
veces percusión y violín y, sobre todo, su impactante voz. El guitarrista
Jorge Guliano la acompaña en muchos temas y como invitados sumó a Eduardo
Falú, Luis Salinas, Alberto Rojo y Coqui y Pocho Sosa, entre muchos otros,
en milongas, chacareras y zambas.
-Eligió algunos temas clásicos pero en su mayoría son recientes ¿Cómo se
conecta con el repertorio?
-Nunca le pido permiso a los autores para grabar. Simplemente voy y grabo.
Yo misma modifico y adapto a veces la melodía como en Todo cambia, que era
bien folklórico. Yo lo empecé a bailar y recorrió el mundo.
-¿Se da cuenta de primera si una canción irá a su repertorio?
-No, yo tengo los temas dando vuelta en la cabeza un tiempo, pensando como
voy a cantarlos. Le entro despacito a las canciones, las acaricio, las voy
amando porque siento un amor enorme por los compositores y los poetas. Hasta
que en un momento largo las canciones. No voy a esperar el permiso del
público. Por ejemplo, yo canté el vals Romance de barrio, de Troilo y Manzi,
y la versión es distinta a como se hizo antes. Canto desde el amor y el
respeto. Jamás pueden decir que yo falté el respeto.
-¿Alguna vez compuso?
-No.
-¿Por qué?
-No tengo talento para componer. Mis condiciones son para cantar. Yo no
puedo ir y hacerle a los poetas esa mala jugada de que me pongan en el
disco, como hacen muchos artistas. Yo no hago eso. Yo gano como cantante,
como Gal Costa. Estoy orgullosa de mi manera de pensar, porque respeto a los
compositores y poetas.
-Antes habló de Troilo y Manzi ¿Le es más difícil cantar tango?
-Sí, tiene más complejidad. No se olvide que yo grabé Gricel y es más
difícil. A mi sobre todo me gusta enormemente el folklore. Siento amor,
respeto, es una música que estuvo tan olvidada y tan desterrada en Buenos
Aires. Yo titulé Escondido en mi país un disco mío porque lo sentía así. Acá
la gente no lo conocía. Pensaba que nos habíamos quedado cantando una cueca
que dice "cuando pa Chile me voy".
-¿Hoy se escucha el folklore en Buenos Aires?
-Hoy está la FM La Folklórica. Se luchó tanto para conseguir la radio. Yo
escucho de noche a gente joven, nueva. El folklore no va a morir. Una vez me
bajé de Cosquín enojada porque no se protegía a la gente joven. Este año es
otra cosa. Ahora también llegó y se posó en Buenos Aires: están las peñas.
Inclusive el tango nunca tuvo la cantidad de gente del folklore: en Jesús
María hay 45 mil personas por noche. Es impactante. No se lo puede tomar
como una broma, riéndose. Es una cosa seria.
-¿Siente nostalgia por el pasado?
-Todos somos nostálgicos. Cuando usted tenga 70 años como yo, va a ser
nostálgico. Melancólico, mejor dicho. Uno va perdiendo gente, amigos, la
vida. Pero como tuve tanto amor de la gente no me preocupa mucho. Soy
melancólica. Como la canción de Silvio "Oh melancolía".
-¿Qué extraña?
-El momento de la comida con mi papás y mis hermanos en Tucumán. En mi vida,
cené en los mejores restaurantes, tomé los mejores champagnes y los mejores
vinos. Pero yo amo la comida de mi tierrita y el recuerdo de mis padres y
mis hermanos. Tuve una niñez carenciada pero no de amor. Eso
Terra / Andrés Casak






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