[R-P] Un articulo sobre weblogs

Eduardo Betas ebetas en 2vias.com.ar
Vie Sep 9 18:22:42 MDT 2005


Hola cumpas

Comparto con ustedes un artículo que escribí sobre weblogs como 
editorialista invitado en un sitio pionero de la Internet en Argentina que 
se llama Interlink.

Se pueden suscribir a esta newsletter (algo que es muy recomendable)
http://www.enlaceweb.net/mailman/listinfo.cgi/interlink

Pero si antes la quieren ver en la web
http://www.ilhn.com/


Bueno, ahí va...


WEBLOG SOLO LA PUNTA DEL ICEBERG Apuntes sobre una herramienta que hasta que 
no llegó no sabíamos cuánto la necesitábamos. Editorialista invitado Eduardo 
Betas
ebetas en 2vias.com.ar
http://elosochento.blogspot.com

¿De qué hablamos cuando hablamos de Weblog? ¿De un sitio en Internet con 
determinadas particularidades? Si, pero no sólo de eso. Eso sería sólo el 
instrumento y no la voz. Sería como hablar de la tinta y no de la palabra.

La punta del iceberg.

Hablamos de weblog porque, al menos por ahora, es la palabra que tenemos más 
a mano para nombrar a todas las pequeñas revoluciones que generó y aún 
seguirá generando este sistema de publicación en cada uno de los ámbitos 
donde se lo aplique

Vale decir que hablamos del weblog porque muchos de los cambios e 
innovaciones que genera aún, literalmente, no tienen nombre.

Tal vez para empezar el bautismo podríamos pensar que un factor común a 
todos estos fenómenos es la conversación. Algo que ni nosotros mismos 
sabíamos que esperábamos.

Porque el weblog llega a nuestras manos en un momento del mundo donde las 
grandes ciudades parecen habitadas por personas calcadas de un modelo 
construido a base de encuestas y focus group.

Ciudades donde todos hablan pero son muy pocos los que dicen y muchos menos 
aún los que escuchan. La individualidad, entonces, busca para sobrevivir los 
recovecos de lo under, de lo alternativo a sabiendas que, como la estética 
punk, terminará siendo esterilizada  por el sistema de consumo y las grandes 
marcas.

El weblog llega a las ciudades a meter diálogo, a generar encuentros de 
pares que quizás vivían a cinco cuadras de distancia y no se conocían. A 
producir comunidad. A tender puentes. A darle la posibilidad a millones de 
anónimos a escribir su nombre y ponerlo on line con la esperanza de que 
alguien, desde algún lugar, los llame y entonces se sientan nuevamente 
bautizados.

Por supuesto que algunos pueden llegar a pensar que los weblogs constituyen 
el territorio comanche de las tribus adolescentes que mean su zona para 
obtener seguridad en sí mismos. Que son sitios infectados de esnobismo. Pero 
eso vuelve a ser la punta del iceberg.

El weblog llega en un momento en que el mundo está adoleciendo y en donde 
nadie se siente seguro en él. Un tiempo en que se necesita hablar para 
volver a nombrar cosas esenciales que se están perdiendo en un tumulto de 
consignas y eslóganes.

El weblog llega para devolverle la palabra a las ciudades que han caído bajo 
el sopor de frases embebidas en marketing. Le restituye la palabra a los que 
se habían quedado sin voz de tanto gritar. Pero, fundamentalmente, abre 
canales de diálogos más humanizados y menos autoritarios si lo comparamos a 
los que nos tienen acostumbrados las grandes corporaciones.

El blog como primera versión del periodismo

Dicen que el periodismo es la primera versión de la historia. Lo seguro que 
muchos weblogs se transformaron en la primera versión del periodismo.

Y aquí también la aparición de una herramienta de publicación on line como 
es el weblog vuelve a poner en evidencia de que las cosas no estaban yendo 
tan bien. Y que ni siquiera sabíamos que necesitábamos una herramienta así 
para empezar a mejorarla.

Por ejemplo, vuelve a poner en evidencia que la alta concentración de medios 
de difusión masiva en pocas empresas, va construyendo una sola voz, un 
discurso único, una sola forma de ver la realidad, algo que evidentemente 
atenta contra la diversidad cultural, el pluralismo, la concepción 
democrática.

La aparición de otras voces, de pequeñas voces que se suben a una red 
transitada por millones de millones de otras voces, va horadando de a poco 
la piedra de ese otro muro que falta caer para que seamos verdaderamente 
libres. Es el muro del discurso único que tiende a uniformar ideas para que 
todos contribuyamos a construir un poder que nunca nos va a pertenecer pero 
que siempre va a pretender dominarnos.

Claro que mientras las vocecitas de los blogger eran apenas eso,  unas gotas 
aisladas sobre las piedras del muro del discurso único, las grandes 
corporaciones de medios masivos de difusión lo tomaron como un hecho 
simpático, digno de una nota de color. Pero cuando la tecnología siguió 
aportando herramientas para unificar esas voces y los golpes se hicieron 
sentir, se comenzó a dividir la historia.

Allí es cuando el nuevo siglo que empezamos a vivir deja de ser 
convencionalismo de almanaque para convertirse en un punto de inflexión.

Entonces, quienes siguen gerenciando, gobernando, administrando usando una 
cabeza cerrada con el candado del siglo XX sienten que su poder comienza a 
diluirse. Que el piso, debajo de sus pies, comienza a crujir. Se espantan. 
Es cuando levantan la voz, es decir lo que se hace siempre cuando sólo queda 
la impotencia. Entonces ponen el grito en el cielo hablando de intoxicación 
de la red, de contenido basura, de hedonismo, pseudoperiodismo, descontrol, 
caos, anarquía...

Pero están los otros gerentes, gobernantes, administradores. Los que 
entraron a este nuevo siglo con la mentalidad abierta de par en par a las 
nuevas ideas. Ellos sienten que detrás del muro está el pedazo de realidad 
que les falta para empezar a comprender, en serio, de que se trata todo 
esto.

Y ese otro pedazo de la realidad que les falta tiene que ver con una 
organización menos vertical y más reticular. Es ahí donde el instrumento 
weblog nos trae otro elemento que tampoco sabíamos cuánto lo necesitábamos: 
la posibilidad de consolidar redes.

Entonces, si aquel ìOtroî muro, el del discurso único, cayera 
definitivamente, el mundo empezaría a encontrar todos los discursos, todas 
las voces de un solo lado. Sencillamente porque el otro lado no es que ya no 
exista, es que simplemente nunca existió.

¿Qué tiene que ver la empresa con el weblog?

Mucho. Porque cuando la empresa y quienes la dirigen se nutren de la 
concepción de un mundo interconectado y con organizaciones descentralizadas, 
empiezan a pensar más en términos de comunicación que de simple difusión. La 
diferencia es esencial porque mientras la difusión sólo permite que la 
empresa se escuche a sí misma la comunicación envía señales para esperar 
respuestas y entonces reenvíar esas señales enriquecidas y así el proceso se 
va realimentando y orientándose hacia la organización inteligente.

Porque la tercer característica del instrumento weblog es precisamente la 
posibilidad de humanizar globalmente vaya paradoja- la comunicación a partir 
de una serie de posibilidades que no lo tiene un sitio web convencional, del 
cual el weblog es un complemento.

Por empezar, el weblog es un sitio de autor y no de corporación. En el 
weblog, la empresa o la organización hablan por sus componentes humanos, lo 
que produce un discurso mucho más personal, cálido, cercano y, si se 
respetan los códigos éticos del género, sincero, es decir creíble.

Por lo que este medio de publicación on line  puede coadyuvar a reconstruir 
los puentes de credibilidad tan necesarios para que la sociedad en su 
conjunto pueda reiniciar su camino evolutivo.

Para seguir, el weblog al generar comunidad permite una segmentación natural 
de los públicos a los que la empresa se dirige. Esto posibilita el testeo en 
tiempo real de innovaciones en productos así como la corrección de los 
mismos.

Y, no menos importante, consolida como ningún otro instrumento la 
posibilidad de hacer realidad la premisa de que los mercados hoy más que 
nunca son conversaciones y que las marcas tienen que hablar a través de 
Internet.

Por todo esto, cuando hablamos de weblog hablamos de comunidad, de diálogo 
pero, sobre todo, de la lenta pero persistente caída del Otro Muro que aún 
no fue derribado: el muro del discurso único. Porque no puede haber diálogo 
cuando hay un solo punto de vista como tampoco puede haber comunidad cuando 
no hay diversidad.

Y el weblog es sólo uno de los primeros instrumentos para reconstruir tantos 
puentes rotos. Es sólo la punta del iceberg. Nada más ni nada menos. 






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