[R-P] Dura lex Ecclesiam est

silvio ansaldi silvioansaldi en yahoo.com.ar
Jue Ago 25 13:39:33 MDT 2005


Ahi tenes al sector ultra de la Iglesia
Entre estas declaraciones y la del pastor Robertson ,
no hay muchas diferencias .

Silvio Ansaldi
-------------------------------------------------------

] Dura lex Ecclesiam est 

    
CITANDO LA FUENTE,EL MATERIAL DE ESTA LISTA ES DE
LIBRE REPRODUCCIÓN 

De Panorama Católico Internacional

Editoriales: Otra Pústula que Revienta
Escribe Marcelo González

El "Caso Maccarone" no es una excepción.
Lamentablemente la Iglesia padece estas lacras morales
extensamente, como se ha visto ya en el clero
estadounidense y europeo. Pero en el argentino hay
bastante más de lo que los fieles creen, y desde hace
mucho tiempo.


En su libro "El Ultimo Papa" (o, La Casa Azotada por
el Viento, según su título en inglés) Malachi Martin
describe dos terribles males insertados en la
estructura eclesiástica. 
Uno, la Masonería, que ha alcanzado los más altos
niveles eclesiásticos. 
El otro, el satanismo. Ambos estás fuertemente ligados
por un nexo común.

Parece una fantasía. 
Al menos una exageración. 
Quizás lo sea en alguna medida. 
Pero lo curioso de esta novela es que la mayoría de
los clérigos que describe como pertenecientes a uno u
otro grupo, lo mismo que sus entornos laicos, todos
aquellos que se inician y progresan en una u otra
desviación tienen contacto con clérigos que practican
la homosexualidad y la pedofilia. 
Se trata de una red de sacerdotes, prelados y laicos,
una red de homosexuales, a la que algunos de ellos
pertenecen plenamente, otros se valen de ella para sus
propósitos non sanctos y finalmente unos terceros
están atrapados por la complicidad y el silencio de
alguna componenda o por el temor a las represalias.

Otro detalle interesante que describe el autor
irlandés, que puede ser la clave a la hora de entender
algunas muertes inexplicables: muchos de estos
clérigos terminan espiritual y psicológicamente
destrozados, y hay entre ellos un elevado número de
suicidios.

Esta obra de eclesia-ficción que Martin nos propone
puede darnos algunos indicios de lo que está pasando
en la realidad cotidiana.

¡No se olviden de Borgione...!

No nos olvidemos del P. Borgione, (Diócesis de Morón)
-asesinado en 1998 presuntamente por otro sacerdote,
al que se le secuestró material pornográfico de
carácter homosexual durante su detención. 
Recordamos aún al entonces ordinario del lugar, Mons.
Laguna, llorando en televisión, balbuceando
explicaciones con la ayuda de la prensa, que tanto lo
ha favorecido siempre. 

El asesinado habría sido víctima, en realidad, de un
"taxiboy", del que se valía como compañero ocasional
de sus perversiones. 
Estos desdichados suelen ser objeto de extorsión en
cuanto sus "sexual partners" averiguan su condición de
clérigos.

Siempre han sido notorias y vox populi las acusaciones
con sordina sobre el propio titular del obispado. 
Su abordaje de seminaristas y jóvenes clérigos, al
parecer, era un hecho rutinario y por ello muchos no
querían entrevistarse con él a solas.
La fulminante aceptación de su renuncia por razones de
edad fue un claro síntoma del profundo malestar que
hay en la Santa Sede con este personaje, que sin
embargo goza de la protección de al menos un cardenal
argentino, residente en Roma, retirado actualmente,
cuyo secretario "Lucho" -sacerdote- mantiene una
amistad demasiado íntima con él.

Sin embargo, salvo la grosera imitación de sus modos y
dichos por parte de un humorista procaz, los medios
nunca lo han hecho objeto de crítica alguna, salvo
rarísimas excepciones. 
Por el contrario, ha sido este obispo con mandato
cumplido una de las figuras más llamadas a opinar en
radio, TV y revistas, compitiendo quizás solo con el
P. Farinello en frecuencia de apariciones y con el
ocasionalmente consultado Quito Mariani.

Un rápido relevamiento

No olvidemos, tampoco, el caso del Obispo de Santa Fe
con quien ya en 1994 se solidarizó Mons. Maccaronne a
causa del proceso canónico abierto por sus presuntas
malas costumbres. 
Siendo Mons. Storni un prelado de línea conservadora
fue fuertemente denostado por la prensa, que lo
destrozó sin piedad, no sin recordar a cada línea su
trayectoria apegada al pensamiento tradicional de la
Iglesia. Lamentablemente las acusaciones tenían serios
fundamentos y la falta gravísima y al parecer
reiterada. 

También el antecesor del actual obispo castrense fue
famoso entre el clero no ya solo por sus inclinaciones
sodomíticas, sino por su hábito de rodearse de un
clero afín. 
En todo el entorno del Club de San Isidro, estos
vicios son moneda corriente. 
Y tampoco hemos de olvidar al por cierto inolvidable
Quito Mariani, que no solo hizo públicos sus vicios,
sino que los escribió en un libro y los proclama a los
cuatro vientos, sin que hasta el momento haya recibido
otra sanción que la de "guardar silencio", la cual ha
sido rigurosamente incumplida. 

Finalmente, un reciente apologista de la masonería
durante una misa en la Catedral Metropolitana es
conocidamente benévolo con estas "opciones" sexuales.

Hay más, bastante más. Pero no es el momento de seguir
revolviendo tantas miserias.

Sobre pecados, verdades y preferencias

La homosexualidad es un pecado nefando. 
Si es practicada por un sacerdote, clérigo o
religioso, suma pecado sobre pecado: al horror de la
inclinación contranatura, agrega la violación de sus
votos y con frecuencia el abuso de su autoridad
espiritual para seducir o someter a sus víctimas. 
Y aún cuando contratase los "servicios" de personas
prostituidas, el escándalo suma -para coronar una de
las lacras más vergonzosas- un nuevo esputo sobre el
buen nombre del clero.

El tratamiento que la prensa da a estos casos es, sin
embargo, bien diferentes según los casos. 
Por un lado no condena el pecado, salvo cuando el
pecador no es "amigo". De allí que Mons. Storni y el
P. Grassi (este último bastante farandulero, por
cierto, pero víctima de poderosos intereses económicos
intraeclesiásticos) hayan sido crucificados sin
piedad. 
Pero Quito Mariani, o en su momento Mons. Laguna
-cuando el caso Borgione- y en la actualidad Mons.
Maccaronne (que tiene dos procesos penales anteriores
"dormidos" por causas de abusos sexuales, ya desde su
fugaz paso por la Diócesis de Chascomús) son tratados
con comprensión, benvolencia y poniéndo énfasis en la
desaprobación de los métodos por los cuales se han
obtenido las pruebas de sus inconductas, y dejando el
pecado y el escándalo librado a orden de "las acciones
privadas de los hombres". 

¿Será la expresión de algún constitucionalista? se
preguntará el lector. No. El "padre obispo" de Lomas
de Zamora, Mons. Radrizzani, argumenta con absoluta
claridad: "Puesto que estamos convencidos que las
acciones privadas de los hombres competen al juicio
divino, lo encomendamos a su misericordia, al mismo
tiempo que valoramos su persona". (Comunicado del
obispado de Lomas de Zamora, 22 de agosto de 2005). 

El inefable P. Marcó, Vocero Primado, aporta lo suyo,
que normalmente está en consonancia con el tono que su
mandante quiere hacer trascender: ""Nadie objeta ni
puede objetar su trabajo pastoral,[el de Maccarone]
que ha sido del lado de los más pobres, muy
comprometido con la gente y con una realidad en una
provincia", donde "existió durante mucho tiempo un
gobierno con una impunidad y con un nivel de
corrupción para mantener a la gente con un aparato
político en la pobreza más extrema", sostuvo. 

(Declaraciones a Radio Continental, reproducidas por
Urgente 24). 
Curiosa militancia por los pobres de estos individuos
habituados a la mentira, el fraude, la malversación y
el acomodamiento político, características bien
propias de los homosexuales que se ven obligados a
ocultar su condición y forzados a disponer recursos
para pagar sus vicios y las extorsiones de las que son
víctimas voluntarias.

La Madre de Todas las Declaraciones

Pero la madre de todas las declaraciones ha sido la
del propio Episcopado (sin duda no con el beneplácito
de todos sus miembros) a través de su Comisión
Ejecutiva:

"La Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal
Argentina se dirige al Pueblo de Dios con motivo de la
renuncia de monseñor Juan Carlos Maccarone al obispado
de Santiago del Estero.

"La Iglesia, en la debilidad de sus hijos, es en el
mundo signo de la misericordia de Dios Padre en
Jesucristo. Esto nos exige día a día una constante
conversión y penitencia sin temer a la verdad ni
pretender ocultarla.

"Sentimos en esta hora el dolor y el desconcierto de
nuestro pueblo. Es el momento de renovar nuestra
confianza en el poder de la gracia de Dios.

"Nos solidarizamos con el presbiterio y el pueblo de
Santiago del Estero y con ellos "queremos expresar
nuestro agradecimiento a la labor de seis largos años
de monseñor Juan Carlos Maccarone al servicio de los
pobres y de quienes tienen la vida y la fe
amenazadas". Acompañamos a nuestro hermano con afecto,
comprensión y oración.

"Que María, Reina de los Apóstoles, nos proteja y
consuele en este momento de prueba.
Buenos Aires, 22 de agosto, Fiesta de María Reina.

Mons. Eduardo Mirás, Presidente
Cardenal Jorge Mario Bergoglio, vicepresidente 1º
Mons. Domingo Castagna, vicepresidente 2º
Mons. Sergio Fenoy, secretario general

(Aica, 22 de agosto de 2005)

De tono profundamente clerical, en el peor sentido del
término, la declaración sugiere un respaldo claro y
neto. 
Aunque dice en palabras ciertas vaguedades que pueden
ser defendidas ante las autoridades romanas. 
Y hasta usa el artilugio de citar una declaración de
apoyo surgida del entorno de Maccarone (sin declarar
la fuente), cerrando con un mensaje de aliento
espiritual que podríamos considerar por analogía
-intelectualmente hablando- bisexual. 
"Acompañamos a nuestro hermano con afecto, comprensión
y oración" (porque es pecador y necesita de nuestra
misericordia o bien porque en realidad no condenamos
lo que ha hecho sino el que lo hayan atrapado in
fraganti). Elija Ud. la "opción" interpretativa que
desee.

Las causas de tanta solidaridad para con Mons.
Maccaronne se sitúan lejos de la caridad cristiana. 
Son un entramado de intereses y compromisos políticos,
económicos y coercitivos. 
No olvidemos que Mons. Maccarone tiene un teléfono
desde el cual puede pedir apoyo a cambio de no soltar
la lengua a confesiones propias del particular estado
emocional en el que se encuentra y de las que pudiera
arrepentirse luego, cuando ya fuese demasiado tarde...
para muchos.

Finalmente, una prueba fáctica y concluyente de la
hipócrita farsa de la unidad del Episcopado argentino.

Cuando Mons. Baseotto fue escarnecido por la prensa
del modo más grotesco por defender la doctrina moral
de la Iglesia, sin importar sus treinta años de labor
apostólica por los pobres en Añatuya, apenas si un par
de obispos, tímidamente, ensayaron una cierta
"justificación". 
No salieron en su apoyo ni siquiera cuando la justicia
lo sobreseyó del cargo absurdo de "apología del
delito". 

¿Porqué tanta solidaridad con un sodomita convicto y
confeso?




	






__________________________________________________
Correo Yahoo!
Espacio para todos tus mensajes, antivirus y antispam ¡gratis! 
¡Abrí tu cuenta ya! - http://correo.yahoo.com.ar




Más información sobre la lista de distribución Reconquista-Popular