[R-P] [Flexibilización Laboral] Artículo de Krugman

Santos Vega el payador vicmoron en cantv.net
Dom Ago 22 12:13:27 MDT 2004


Clarín Económico, 22/8/04
OPINION: ECONOMIA ESTADOUNIDENSE
"Hablen claro sobre el empleo"
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Paul Krugman. ECONOMISTA Y CATEDRATICO

El viernes 6 se difundió un sombrío informe sobre la casi paralización de la
creación de empleos en julio. Pero los defensores de la política económica
del presidente Bush están operando frenéticamente para disimular la mala
noticia, con diversas tácticas, a saber: 

> Primero: hablan del aumento de los puestos de trabajo de los últimos
tiempos, no de que el número de empleos está todavía lejos de su pico
anterior, e incluso muy por debajo de lo que podría considerarse pleno
empleo. Debido a que el crecimiento del empleo finalmente es positivo,
algunos economistas dicen que ha vuelto la prosperidad, y algunos
partidarios del gobierno llegaron a asegurar que es la mejor economía en 20
años. 

Pero, en sí, el aumento del empleo, no dice nada sobre la prosperidad: el
aumento en un mal año puede ser mayor que en un buen año. Hice un cuadro del
empleo en los años 30: los puestos no agrícolas aumentaron un 8,1% en 1934,
año de desempleo masivo y miseria generalizada pero menos catastrófico que
1933. 

Entonces ¿hemos vuelto a la prosperidad? No. Hoy es más difícil encontrar
trabajo, según todos los indicadores, que en cualquier momento del segundo
gobierno de Bill Clinton. .

> Segundo: se dan cifras sin contexto. El presidente Bush hace alarde del
1,5 millón de empleos nuevos de los últimos 11 meses. Sin embargo, esto
apenas sigue el crecimiento de la población, pero es peor que cualquier
período de 11 meses de la gestión de Clinton.

> Tercero: eligen caprichosamente cifras que sean positivas.

El terrible dato de que sólo se sumaron 32.000 puestos de trabajo en julio
sale de las nóminas de pagos. Los expertos dicen —y Alan Greenspan lo dijo
en febrero— que "lo que hay que ver son las nóminas". Otra medición del
empleo, la de la encuesta de hogares, fluctúa erráticamente; por ejemplo,
arroja 265.000 empleados más en febrero, un resultado que nadie cree. Pero
debido a que la medición de hogares en julio dio bien, los funcionarios
empezaron a insistir en que los periodistas debían mirar ese dato.

Dicho sea de paso, todos los datos, a la larga, muestran lo mismo: que la
situación laboral se deterioró abruptamente entre comienzos de 2001 y el
verano (boreal) de 2003. Y en el mejor de los casos podría decirse que
mejoró moderadamente después de eso.

> Cuarto, los defensores de Bush no asumen sus culpas. Los funcionarios de
este gobierno suelen argumentar, falazmente, que la recesión de 2001 comenzó
durante la gestión de Bill Clinton. Pero aun en el caso de que uno culpara a
Clinton por la recesión de 8 meses que empezó en marzo de 2001 —un argumento
muy dudoso—, la pérdida de puestos de trabajo durante la recesión no resultó
muy grave. La razón por la que el panorama laboral se ve tan mal en este
momento es la inédita debilidad del crecimiento del empleo en la
recuperación posterior.

Tampoco es verosímil seguir atribuyendo el deficiente desempeño económico al
terrorismo, a tres años del 11 de Setiembre. Tengamos en cuenta que en el
Informe Económico del Presidente en 2002, los economistas del gobierno
pronosticaron que en 2004 estaríamos en una recuperación plena, y que la
cantidad de empleados aumentaría a 138 millones, es decir, 7 millones más
que hoy. 

Finalmente, muchos partidarios de la economía actual volvieron a echar mano
del viejo argumento de que los presidentes no controlan la economía. Pero
eso no es lo que el gobierno decía cuando vendía sus políticas tributarias.
Al argumentar a favor de la rebaja de impuestos del 2003, los economistas
oficiales hicieron una proyección muy auspiciosa del crecimiento del empleo
que sobrevendría con la ley. No hace falta decir que esa proyección se
exageró.

Lo que estamos viendo es un test para el "goteo" económico, el más claro que
pueda tenerse. Tanto en 2001 como en 2003 el gobierno sostuvo que una rebaja
de los impuestos centrada en los ricos era justamente lo que la economía
necesitaba. Los funcionarios desoyeron los pedidos de que más bien debían
aliviar la situación de las familias de recursos medios y bajos (dos
segmentos con más probabilidades de gastar el dinero) y de los estados y
municipios. Dados los resultados reales —enormes déficit pero crecimiento
mínimo del empleo— ¿no debía el gobierno haber escuchado ese consejo?

¡Ah! Un comentario no político: aun antes del informe sombrío sobre el
empleo, me sorprendía el entusiasmo de Greenspan por empezar a subir las
tasas de interés. Ahora no entiendo su política en absoluto.





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