[R-P] Argentina: ¿Situación revolucionaria?

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Lun Nov 18 09:25:45 MST 2002


Argentina: ¿Situación revolucionaria?
Osvaldo González
La Haine

La última fase histórica de la humanidad, de contraofensiva mundial del
imperialismo, llamada eufemísticamente de "globalización", durante 20 años
congeló las revoluciones obreras y populares triunfantes, en todos los
continentes. Al tiempo que las revoluciones ya consolidadas, incluida la de
más envergadura, la revolución rusa, desaparecieron, bajo el avance de la
restauración capitalista.

Tal situación llevó a una serie de apreciaciones teóricas contrapuestas. Las
mismas influyeron a la izquierda desde, por ejemplo, la posición que
consideró finalizadas las revoluciones, como las del japonés Fukuyama que
pronostico "el fin de la historia", hasta por otro lado, el extremo opuesto
triunfalista, que con la caída de los estado obreros de Rusia y de los
países del Pacto de Varsovia, vio una "revolución política socialista" y no
lo que en realidad fueron:contrarrevoluciones capitalistas.

El puro sentimiento, de espíritus derrotistas o triunfalistas, borraron el
estudio serio de las revoluciones, quedando destartalados y a merced del
pensamiento vulgar y sociológico, los conceptos históricos de análisis.

En nuestro país, por ejemplo, algunas corrientes de izquierda vieron en el
comienzo de la democracia en 1982, un paralelismo con la revolución
democrática Rusa. "Los febreros" argentinos, le llamaron al ascenso de
Alfonsín y a su continuidad Menem, la ubicaron en la misma fase.

Hoy por ejemplo se califica de "revolución bolivariana" el proceso
antiimperialista, iniciado con el ascenso del chavismo en Venezuela, pero no
se dice que carácter de clase tiene tal revolución y cuáles son sus alcances
y limitaciones. Lo peor es que se califica a quién intenta hacer un análisis
basado en la lucha de clases de la clase obrera, como dogmático o
anacrónico.

En Argentina, luego de las grandes movilizaciones del 19 y 20 de Diciembre
del 2001, muchas organizaciones de izquierda, consideraron el hecho un punto
de inflexión, el comienzo de una "situación revolucionaria".

Esa calificación ha abierto un debate, con gran cantidad de conceptos y
matices, que colocan a distintas corrientes políticas de izquierda, desde
diferentes posiciones para intervenir en la acción política de los
explotados y en la crisis de la economía y la política, planteadas aún, con
todo vigor en el país.

El concepto "situación revolucionaria"

Desde el punto de vista de la teoría marxista, la existencia de una
situación revolucionaria, se define por el inicio de una acción
independiente, histórica, de las masas y por el desarrollo de la conciencia
que adquieren estas. Lo que las impulsa, desde un momento histórico
determinado,(en nuestro país hacemos memoria del Cordobazo en mayo de 1969)
a no aceptar la situación en que viven. Hecho que las empuja a buscar una
salida "por afuera de los carriles de la vieja sociedad" que las oprime,
abriendo así, una situación que modifica la época en que "las masas se
dejaban expoliar tranquilamente", creando una nueva fase, turbulenta, tras
"esa acción histórica independiente", que abre así una situación
revolucionaria.

Sabemos que no puede ser el método de análisis reproducir las citas de los
clásicos, repitiendo sin inteligencia viejas fórmulas aprendidas, sino
estudiar con detenimiento las particularidades de una nueva situación, de la
nueva realidad. Pero igualmente y al solo efecto de reaprender en nuevas
circunstancias históricas aquellas ideas, es necesario volver a establecer
el valor histórico de esos conceptos, que por su valor y persistente
vigencia, se hicieron clásicos entre los revolucionarios de todo el mundo.

Para introducir a los estudiosos en los conceptos históricos de este debate,
vamos a transcribir el análisis de situación revolucionaria formulado por
Lenin en el folleto "La bancarrota de la 2º Internacional" y luego
transcribiremos algunas apreciaciones de León Trotsky tomadas de los
"Escritos". Con nuestros subrayados trataremos de llamar la atención en
algunos aspectos, muchas veces poco tenidos en cuenta, de las conocidas
citas que reproducimos.

Lo que sí queremos aclarar, es que despreciar estos conceptos en aras de un
sociologismo vulgar, referido a las limitadas experiencias escritas en los
libros de historia que analizan las luchas de las décadas del 60 y el 70 en
Argentina, es muy limitado y no cubre el conjunto de los conceptos que son
necesario para acceder a una caracterización de la etapa actúal de lucha de
clases en el país. Para insistir en la importancia relativa de las citas, en
el análisis de la lucha de clases, decimos que una parte de ellas han sido
tomadas por ejemplo, por el Che Guevara, cuando aborda esta misma temática.

Dice Lenin en la obra citada: ¿"Cuáles son, en términos generales, los
signos distintivos de una situación revolucionaria"?

"Estamos seguros de no equivocarnos al señalar estos tres signos
principales:1) la imposibilidad para las clases dominantes de mantener su
dominio en forma inmutable; tal o cual crisis "en las alturas", una crisis
política en la clase dominante, que abre una grieta por la que irrumpen el
descontento y la indignación de las clases oprimidas. Para que estalle la
revolución no basta que los de abajo no quieran vivir como antes sino que
hace falta también que los de arriba no puedan vivir como hasta
entonces.2)Una agravación, superior a la habitual de la miseria y las
penalidades de la miseria de las clases oprimidas-3)Una actividad de las
masas, que en tiempos pacíficos se dejan expoliar tranquilamente, pero que
en épocas turbulentas, son empujadas, tanto por la situación de crisis en
conjunto, como por las alturas mismas, a una acción histórica independiente.

Sin estos cambios objetivos, independientes no solo de la voluntad de tales
o cuales grupos y partidos, sino también de la voluntad de estas o aquellas
clases, la revolución es por regla general imposible. El conjunto de estos
cambios objetivos es precisamente lo que se llama situación revolucionaria.

(...)La revolución no surge de toda situación revolucionaria sino solo de
una en que a los cambios objetivos antes enumerados viene a sumarse un
cambio subjetivo, a saber: la capacidad de la clase revolucionaria para
llevar a cabo acciones revolucionarias de masas lo bastante fuertes como
para destruir (quebrantar) el viejo gobierno, que jamás "caerá", ni siquiera
en las épocas de crisis, sino se lo hace caer.

Para otorgar la importancia que tienen los textos de Trotsky, diremos que
los militantes del MAS, que afirmaban ser sus seguidores, en lugar de
aferrarse a las divagaciones de Moreno sobre la revolución democrática y los
febreros que empezó en 1982 y ningún trabajador percibió, las distintas
tendencias se hubieran abocado a comprender seriamente la realidad
argentina, siguiendo por ejemplo lo que escribía Trotsky en 1931. En ese
caso hubieran dejado alguna enseñanza valedera a sus propios militantes y al
conjunto de la izquierda.

Veamos entonces como enfocaba Trotsky el problema de la situación
revolucionaria:

1) Para analizar una situación desde un punto de vista revolucionario es
necesario distinguir entre las condiciones económicas y sociales de una
situación revolucionaria y la situación revolucionaria misma.

2) Las condiciones económicas y sociales de una situación revolucionaria se
dan, hablando en general, cuando las fuerzas productivas de un país están en
decadencia.

Cuando disminuye sistemáticamente el peso del país capitalista en el mercado
mundial y los ingresos de las clases también se reducen sistemáticamente;
cuando el desempleo ya no es simplemente la consecuencia de una fluctuación
coyuntural, sino un más social permanente con tendencia a incrementarse.
Estas son las características de la situación de Inglaterra; podemos decir
que allí se dan y se profundizan las condiciones económicas y sociales de
una situación revolucionaria. Pero no debemos olvidar que a la situación
revolucionaria la definimos políticamente, no solo sociológicamente y aquí
entra el factor subjetivo, el cual no consiste solamente en el problema del
Partido del proletariado, sino que es una cuestión de conciencia de todas
las clases, por supuesto fundamentalmente del proletariado y su partido.

3)La situación revolucionaria se da cuando las condiciones económicas y
sociales que permiten la revolución provocan cambios bruscos en la
conciencia de la sociedad y de sus diferentes clases ¿qué cambios?.

a) Para nuestro análisis tenemos que tener en cuenta las tres clases
sociales, la capitalista, la clase media, el proletariado. Son muy
diferentes los cambios de mentalidad necesarios en cada una de estas clases.

b) El proletariado británico sabe muy bien, mucho mejor que todos los
teóricos, que la situación económica es muy grave. Pero la situación
revolucionaria se desarrolla solo cuando el proletariado comienza a buscar
una salida, no sobre los carriles de la vieja sociedad, sino por el camino
de la insurrección revolucionaria contra el orden existente. Esta es la
condición subjetiva más importante de una situación revolucionaria. La
intensidad de los sentimientos revolucionarios de las masas es uno de los
índices más importantes de la madurez de la situación revolucionaria.

c) Pero la etapa siguiente a la situación revolucionaria es la que permite
al proletariado convertirse en la fuerza dominante de la sociedad y esto
depende hasta cierto punto (aunque menos en Inglaterra que en otros países)
de las ideas y sentimientos políticos de la clase media, de su desconfianza
en todos los partidos tradicionales (incluyendo al partido laborista, que es
reformista vale decir conservador) y de que deposite sus esperanzas en un
cambio radical, revolucionario de la sociedad. ( y no en un cambio
contrarrevolucionario o sea fascista).

d) Los cambios en el estado de ánimo de la clase media y del proletariado
corresponden y son paralelos a los estados de ánimo de la clase dominante,
cuando esta ve que es incapaz de salvar su sistema, pierde confianza en si
misma, comienza a desintegrarse, se divide en fracciones y camarillas.

Para considerar la situación en Argentina

Volver a tomar este punto de debate entre los revolucionarios no es ocioso.
Nuevos hechos ayudan a aclarar, que situación política atravesamos en la
lucha de clases en el país.

Sería harto manipulador utilizar el chiste de que era una situación
revolucionaria, pero se tenían que cumplir luego las condiciones subjetivas
y organizativas requeridas para que avanzara. Justamente, que no existieran
esas condiciones convirtieron lo subjetivo, en condiciones
materiales,objetivas, inexistentes, que negaban la idea de que existía una
situación revolucionaria y la acercaban más a un despertar de las batallas
generalizadas de las masas en el país.

Ciertamente, una serie de acontecimientos abrieron "la grieta por la que
irrumpieron el descontento y la indignación de las clases oprimidas" en las
jornadas de diciembre del 2001.

Se sumaron:

1) La serie de cortes de ruta y saqueos alimentarios en supermercados, por
parte de desocupados; el rechazo a la confiscación de los ahorros en los
bancos por medio del corralito; anteriormente las puebladas en grandes
ciudades del interior; las movilizaciones por los DD.HH y contra la
impunidad registrados en fechas recordatorias ante acontecimientos de
asesinatos, presos y represiones; la experiencia de los paros generales
impotentes y sin perspectiva llevados a cabo por la burocracia sindical;
como un hecho sumamente destacable, la crisis política de gobernabilidad de
De la Rua, con la derrota en las elecciones del mes de Octubre, y la
emergencia de un acontecimiento de cuestionamiento indiscutible y de gran
envergadura política: en esas elecciones se destacó por sobre todo, los
11.000.000 de abstenciones, votos impugnados y votos en blanco, que
superaron con creces, el nivel tradicional de repudio y constituyeron el
punto más alto de desestabilización política del régimen, del
parlamentarismo burgués, los partidos y candidatos que lo sostienen.

2) Un punto a considerar de importancia es la situación de la clase obrera
con trabajo que no ha podido superar a la burocracia desde el punto de vista
sindical y desde el punto de vista político las ideas con las que convive
desde hace 50 años que la educó el peronismo, por las cuales es la
conciliación de clases la forma de resolución de sus problemas y
necesidades. Por el contrario, a esta falta de protagonismo de los
trabajadores con trabajo que quedaron sujetos a control burocrático, se
desarrollaron en esta fase una mayor organización del ejercito de reserva y
su unidad para la lucha.

3) Un punto a tener en cuenta es que en las jornadas del 19 y 20, las
fuerzas represivas mataron a cuarenta luchadores, incidiendo el hecho sobre
el peso muerto que para la conciencia de las masas, juega todavía los 30.000
desaparecidos de la dictadura. Que, por más que el pueblo dio signos de
coraje y espíritu de combate ante la represión, su desorganización en el
terreno de la autodefensa y de milicias populares de combate, influyó como
una imposibilidad ante lo que aparece como una imponente fachada de
represión.

4) Ante los acontecimientos, los partidos de la izquierda, hayan jugado un
papel efectivo o no(queda pendiente todavía la polémica histórica que
planteo James Petras en su nota donde afirma "que estaban debajo de la
cama")no tuvieron la capacidad de actuar rápidamente luego en forma
unitaria, tratando de responder rápidamente al nivel que la represión, que
se había hecho de 40 muertos, para que también esta recibiera golpes de
milicias populares. Así fueron las cacerolas de la clase media, las que
continuaron el movimiento.

5) Que esta vanguardia haya sido la que asumió la continuidad del 19 y 20,
la clase media cacerolera, explica por ejemplo la circunstancia que, en los
últimos meses el salario en dólares de los trabajadores haya bajado en un
70% y no haya habido en ese tiempo un solo paro obrero, por salario. Al
tiempo que el gobierno trataba de aplastar y aislar el reclamo de planes
trabajar de los desocupados con los planes de jefes y jefas de familia,
controlados por los punteros políticos y por la mesa de gestión del gobierno
con algunas organizaciones piqueteras cociliadoras como la CTA y la CCC.

6) De estos detalles sacamos la conclusión que propagandizar como lo hacen
algunas organizaciones políticas de la izquierda "por un nuevo argentinazo"
es, al menos, poco profundo, porque lo que el movimiento iniciado necesita
para avanzar, no es repetir las jornadas del 19 y 20 de diciembre, sino
organizar la participación de los trabajadores con trabajo y unitariamente
la autodefensa y la acción de milicias de ataque a los represores policiales
vestidos de civil que salen a matar militantes; y por sobretodo organizar a
través de Asambleas Populares, de desocupados y ocupados, puntos de debate y
organización democrática de la luchas, en la línea de no entrar en las
disputas electoralistas y de rechazo y movilización contra la farsa y el
desvío electoral.

7) El objetivo es organizar y formarnos en la tarea política y organizativa
que requiere lograr que el movimiento que se inició en Diciembre avance
hasta una situación en la que las masas puedan darle un contenido
revolucionario a la consigna popular "que se vayan todos", es decir la
derrota del sistema, sus fuerzas represivas y el estado de sostenimiento del
régimen de confusión y engaño parlamentario del capital.






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