[R-P] De Quensberry a Lomas de Zamora/Un articulo de Mariano Rovatti

Nestor Gorojovsky nestorgoro en fibertel.com.ar
Sab Nov 16 11:43:31 MST 2002


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PUBLICACION ANALITICA SOBRE LA POLITICA ARGENTINA
Política nacional

De Quensberry a 
Lomas de Zamora

por Mariano Rovatti

El Marqués de Quensberry redactó en 1872, las reglas básicas del 
boxeo moderno.

Antes de la entrada en vigencia de dicho código, las peleas se 
extendían indefinidamente hasta que uno de los púgiles quedara fuera 
de combate. Así, célebres enfrentamientos duraron hasta treinta 
rounds, con el lógico deterioro para la salud de los contendientes, 
inclusive el vencedor.

El noble inglés introdujo -entre otras- la novedad de ponerle un 
límite a la duración de los matches de boxeo. A partir de su 
intervención, ningún enfrentamiento dentro de un ring duró más de 
quince vueltas.

La pelea por el sillón mayor de Balcarce 50 no sabe aún de las reglas 
de Quensberry. Todo indica que el vencedor será quien resista más 
tiempo en pie el desgaste de la demoledora política argentina.

Aunque los calendarios electorales originales han sido intrumentados 
a través de decretos presidenciales, nadie puede estar seguro de que 
ellos rijan plenamente. 

La fecha designada en la teoría es el 30 de marzo para las elecciones
generales, y el cálido enero para las internas semiabiertas del
justicialismo.

Esta cita ha sido modificada ya tres veces, a través de un decreto, 
una sentencia y/o una resolución partidaria. Es probable que por 
cualquiera de estas tres vías, la fecha vuelva a correrse.

Cerca del aposento presidencial, numerosos pajes imaginan una larga
temporada en el poder. Para concretar sus fantasías, esbozan varias
alternativas:

Una es que las elecciones generales se vayan postergando ante la
imposibilidad material de convocarlas. Si las internas siguen 
dirimiéndose en el viejo palacio francés de la calle Talcahuano, 
todos los almanaques del año que viene quedarán chicos para meter 
tantas urnas.

Así, se le daría tiempo a la economía a desplegar su presunta 
recuperación, mejorando el humor popular. En este esquema, el 
candidato presidencial del duhaldismo no sería otro que el caudillo 
lomense.

Este sin embargo insiste que en el próximo cumpleaños de la Patria se
retirará a su casa. Algunos sospechan que si ello es cierto, no será 
para entregarle la banda albiceleste a un hombre elegido por el 
pueblo, sino por él mismo, para que gobierne hasta diciembre del 
2003, fecha en que le sería devuelto dicho atributo, elecciones 
mediante.

Otros imaginan un revuelto mes de mayo en donde entrarían la primera 
vuelta electoral, el ballotagge y la entrega del poder. Parece una 
locura. La fuerza de los hechos consumados llevará para adelante 
todas las fechas, sobre todo las dos últimas.

Si Duhalde no es el candidato, el número 1 de la fórmula podría ser 
Ramón Puerta, Néstor Kirchner o Felipe Solá. El experimento de De la 
Sota parece haber sido dejado de lado por los cortesanos de la 
tercera sección.

En cualquiera de esas opciones, el segundo término de la fórmula 
sería para la esposa del ex bañero, tal como anticipamos hace meses, 
siempre y cuando el número uno sea para un hombre del interior del 
país. Tampoco hay que descartar al ex Vicepresidente Chacho Alvarez, 
súbitamente promocionado por el multimedios oficialista.

Para los Duhalde, el tiempo es su principal recurso. A pesar de su 
objetiva debilidad -ninguna de sus decisiones puede ser tomada como 
definitiva- ante la brutal fragmentación del poder, la relación de 
fuerzas le termina resultando favorable.

Como hemos detallado en anteriores documentos, logró cortar el goteo 
de dirigentes del conurbano hacia el adolfismo, alambrando su feudo 
bonaerense. Algo similar hizo con los gobernadores, cerrándoles el 
paso hacia posibles acuerdos con Carlos Menem o Adolfo Rodríguez Saá. 
El provisorio resultado del reciente congreso del PJ le permite 
sonreir. 

Para los intendentes y gobernadores, la apremiante situación social 
es una bomba que les puede explotar a cada uno en sus manos. La ayuda 
financiera del gobierno central es necesaria para desactivarla y 
mantener la gobernabilidad en sus respectivos distritos.

Ese enemigo llamado tiempo

El manejo del tiempo que intenta hacer el gobierno es altamente 
desgastante para el líder actual de las encuestas, Adolfo Rodríguez 
Saá. El inquieto puntano debe elaborar una estrategia de campaña 
sobre bases altamente inestables.

Quien va ganando en una contienda, necesita que las condiciones se 
mantengan quietas, porque esas circunstancias son las que le 
permitieron llegar a la ubicación de privilegio. Cualquier cambio 
puede bajarlo de ese lugar. 

Al Adolfo lo llevó al primer lugar -además de su capacidad para 
interpretar el momento histórico- el deterioro de la dirigencia 
tradicional, el descontrol institucional, las atrocidades jurídicas 
del actual gobierno, la crisis económica sin fin y las necesidades 
sociales cada vez más angustiantes. 

La falta de sustento de los nuevos dirigentes (Carrió, Zamora, 
Bullrich, etc.), cierto enfriamiento -por ahora- de la protesta 
social, la posible convalidación judicial de decretos y leyes 
cuestionados, el veranito económico, el eternamente inminente acuerdo 
con el FMI, y el funcionamiento aceitado de los sistemas de 
asistencialismo, son un marco evidentemente distinto que el que llevó 
al puntano a la cima de las encuestas. 

A esta inestabilidad externa, se le suman ciertas grietas en su 
armado interno, fruto de la incertidumbre sobre cuáles serán los 
pasos a seguir, y al accionar externo de algunos adversarios que 
percibieron lo que pasaba en las filas del enemigo.

De todos modos, el Adolfo sigue siendo el candidato que mejor llega 
al hombre común, lo que hace que en su relación directa con la gente 
esté poniendo casi todas sus fichas, prescindiendo de los armados
superestructurales típicos de la dirigencia menemduhalfonsinista.

Igualmente, es importante tener en cuenta que la momentánea 
estabilidad expresada párrafos arriba, es fruto de un mandato 
implícito que le está dando la sociedad al Presidente en tanto y en 
cuanto éste mantenga su rol de interino, es decir de garante de la 
transición hacia un nuevo gobierno elegido por el pueblo. En cuanto 
Eduardo Duhalde amague con ser candidato, no sería extraño que las 
variables políticas, económicas y sociales vuelvan a descontrolarse.

La temperatura del subsuelo

El peor momento de Duhalde fue durante los trágicos sucesos de 
Avellaneda. Frente a las protestas sociales y la feroz represión, con 
innegables reflejos, el Presidente adelantó las fechas de las 
elecciones y de la entrega del poder, comenzando así un período de 
evidente descompresión política.

En estos días, las calles de Buenos Aires han vuelto ha ser invadidas 
por largas filas de gente pobre. La Triple C, Raúl Castells, y demás 
dirigentes los lideran y contienen, recordándole a quienes habitan el 
poder que no todo está tan tranquilo.

En verdad, ninguna causa estructural de la pobreza ha sido removida 
por el actual gobierno. Por ello, el fantasma del estallido social 
aún no ha 
desaparecido de la escena argentina.

Si ello ocurriera, todas las especulaciones habrán sido vacías.

Buenos Aires, 8 de noviembre de 2002


Néstor Miguel Gorojovsky
nestorgoro en fibertel.com.ar

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"Aquel que no está orgulloso de su origen no valdrá nunca 
nada porque empieza por depreciarse a sí mismo".
Pedro Albizu Campos, compatriota puertorriqueño de todos 
los latinoamericanos.
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