[R-P] (Fwd) pol-cien : Milanesas

Gorojovsky Gorojovsky en arnet.com.ar
Dom Mar 3 07:36:53 MST 2002


Fiat lux.
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From:           	Graciela Fernández <fermali en speedy.com.ar>
To:             	<pol-cien en ccc.uba.ar>
Subject:        	pol-cien : Milanesas
Date sent:      	Sat, 2 Mar 2002 17:30:30 -0300


LAS MILANESAS COMO SÍMBOLO DE LA RESISTENCIA

Alguna vez escuché o leí una frase que me hizo sonreír: "la conmovedora
fidelidad de los argentinos a las milanesas con huevo frito". En estos
últimos tiempos he dejado de pensar en esa frase como un juicio despectivo
sobre el carácter poco "gourmet" del gusto criollo y me ha intrigado el
contenido de verdad que tiene. Por lo pronto, descubrí el significado que
las milanesas tienen en mi vida, y quizás    --¿por qué no?- en cientos o
miles de compatriotas. Es más, el último fin de semana pude hacer una
comprobación en in situ. Había leído un poco antes que los estatales no
cobraríamos el mes de febrero. Después, que cobraríamos en dos o más cuotas.
Después, el ministro de economía anunció que sí cobraríamos, pero el día 5. Mi
universidad paga, hasta ahora más o menos puntualmente, el día 1°. De modo que
el anuncio de Remes era una noticia buena a medias, pues si la noticia se
tornaba imperativa, entonces no cobraría. En definitiva, hoy es el día 2 y no
cobramos. No es gran cosa el retraso (hasta ahora) pero mi instinto de
supervivencia -agotados todos los fondos del mes-me hizo ir al mercado y 
comprar
carne cortada bien finita, huevo, pan rallado y, a la vuelta, ponerme a preparar
una montaña de milanesas que constituyen nuestro almuerzo desde hace tres días.

Para mí, el misterio teológico de la multiplicación de los panes y los peces
(Mt.15.32-39) está resuelto. En aquella ocasión en que la muchedumbre hambrienta
se hizo presente, Jesús ralló el pan, con el pescado hizo filets y preparó
¡milanesas! Mis milanesas son de carne de res, pero en otras circunstancias
podrían haber sido de pescado. Recuerdo claramente los "sanguches" de milanesas
que mi vieja cocinó durante la larga huelga portuaria del 66, acompañados por
litros de té, durante el gobierno de Onganía. También recuerdo con particular
amargura la larga libreta del fiado de la carnicería, una serpentina que corría
como una viborita por las hojas blancas donde el peso del kilo de "carnaza para
milanesa" (nunca más oí hablar de "carnaza" ¿será una palabra en desuso o un
invento familiar?), el peso, digo, se hacía sentir sobre cada uno de los
renglones, que venían a representar un día, un almuerzo y una cena de esos
largos meses. También las milanesas me siguieron a Europa, y en París -en alguna
noche helada-colgaron en la parte exterior de la ventana de nuestro cuarto,
providencial heladera solo amenazada por los gatos.

Esas y otras historias que ahora no cuento han hecho que, en mi imaginario, las
milanesas pasaran a ser el símbolo de la resistencia, así como las empanadas son
el símbolo de la amistad y la conversación. Supongo que los japoneses tendrán lo
suyo con el arroz y vaya a saber qué otras cosas. Me consta que gran parte de
Latinoamérica hasta nuestras provincias del norte tienen su corazón depositado
en las tortas de maíz y en todos sus derivados. Pero lo mío -- ciudadana,
rioplatense, nieta de inmigrantes-- son las milanesas. Ellas constituyen el
último bastión en donde refugiarse cuando la gran familia se sienta a la mesa a
la espera de ser alimentada.

Toda la angustia existencial es una nada ante la pregunta: ¿qué pasa si se
acaban las milanesas? Argentina está en esa situación límite que acecha como
miedo nocturno. El último kilo de milanesas ha sido preparado, las cocineras van
perdiendo la energía para hacer otro esfuerzo, el carnicero ya no fía, no se
puede ir un escalón más abajo, y después de esto ¿qué? He recorrido las plazas,
convertidas en tiendas de campaña de un ejército de desocupados. La gente, muy
seria, toma mate, conversa, y practica el aguante como un modo de la
resistencia. Pero ¿por cuánto tiempo?¿ qué pasará cuándo la última milanesa se
acabe?

Respuesta: las milanesas no se acaban nunca. Ese es su secreto, el de la
multiplicación. Cuando parece que se llega a la última siempre se puede
hacer una más. Y así en adelante, cada vez más delgadas, más pequeñas, pero lo
suficiente como para llegar hasta el día siguiente. Las milanesas son un triunfo
de la voluntad por sobre las circunstancias.

Mi trabajo -antes de empezar a hacer este escrito-era corregir unas
monografías cuyas defensas oiré en una mesa de examen, en un aula mal
ventilada del complejo universitario en la Ciudad de Mar del Plata. Leyendo
estos trabajos veo que, por estos lares, hay milanesas para rato. Muchachos y
chicas que, como joyas, brillan con luz propia, a pesar del sombrío panorama.
Ellos,la gente que toma mate en la plaza y practica el aguante, producen su
propia sustancia y comen de ella. Son la eterna reserva que nos mantiene vivos.

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Néstor Miguel Gorojovsky
gorojovsky en arnet.com.ar

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...La guerra se la tenemos de hacer del modo que podamos: 
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tiene de faltar: cuando se acaben los vestuarios, nos 
vestiremos con la bayetilla que nos trabajen nuestras mugeres, 
y sino andaremos en pelota como nuestros paisanos los indios: 
seamos libres, y lo demás no importa nada...

Jose de San Martín, 27 de julio de 1819.

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