[R-P] PARA RECUPERAR MASA FORESTAL

Domingo Schiavoni domingoschiavoni en arnet.com.ar
Mar Dic 10 01:13:31 MST 2002


Después del centenario despojo de nuestros quebrachales, el avance del
salitre, la desertización y la expansión infinita del bosque bajo y
achaparrado, Santiago del Estero ha visto reducido su parque de maderas
duras, en sólo 50 años, de unos trece millones de hectáreas a apenas dos
millones y medio. Si antes el desvarío expoliador era patrimonio exclusivo
de nuestros obrajeros explotadores y ambiciosos y de gobierrnos cómplices y
permisivos, que permitían que se le vendiera toda la producción a
Ferrocarriles Argentinos para hacer durmientes, o a los productores
vitivinícolas de Cuyo para hacer rodrigones para sus viñedos, hoy las que
vienen por nuestros preciados algarrobos (que nos quedan muy pocos) son
grandes compañías madereras santafesinas y porteñas fabricantesde muebles de
alta calidad y que no disponen de bosques naturales propios.
Por eso esta noticia, aparecida hoy martes en la edición del diario local
"El Liberal", tiene un alto sentido reparador.

Saludos afectuosos. MINGO.


El Ing. Peter Felker y los primeros resultados de la clonación de algarrobo
blanco

La clonación que asombra al país

Multiplicación. Una experiencia en multiplicación de ejemplares de algarrobo
blanco mediante la clonación arrojó sus primeros resultados en Santiago. Fue
de la mano de un estadounidense experto en el tema, el Ing. Peter Felker y
un grupo de instituciones del medio. Se logró la tecnología. Ahora falta un
paso más para el desarrollo comercial.


Únicos. La Argentina es el país con mayor cantidad de variedades de
algarrobo en el mundo. Tiene 27. Entre ellas, una de las más codiciadas, la
del algarrobo blanco (Prosopis alba) existente en Santiago. Se estima que su
demanda -y sus precios-seguirá firme en los próximos años, no así su
producción. Hoy el mercado se pregunta dónde comprará algarrobos en los
próximos 15 años.

Los clones. Santiago ya cuenta con los primeros ejemplares clonados de
algarrobo blanco. La multiplicación se hizo con una previa selección de los
mejores ejemplares de un grupo de 2000 plantas. Los clones demostraron
mejores rendimientos en biomasa y en vainas -algarrobas- que el promedio de
los 2000 entre los que fueron seleccionados.

El efecto. Un análisis económico de estos clones determinó que crecen más
rápido que el término medio de los árboles comunes de la misma familia. Por
eso, en vez de realizar el corte de madera a los 25 años de plantado, en
éstos se podría realizar a los 17 ó 18 años. Con ello, la tasa interna de
retorno (TIR) de la inversión crece de un 11% en los ejemplares comunes a un
22% en los clonados.


Se lograron avances en la clonación y en los injertos

La clonación de algarrobos puede
atraer inversiones para Santiago

Logros. Con un experimento de clonación que lleva seis años se lograron
avances importantes. Uno de ellos fue obtener ejemplares con mejores
rendimientos que sus "padres". Afirman que la tasa interna de retorno (TIR)
de la inversión se puede bajar de 25 a 18 años. Si la provincia o un privado
encaran la multiplicación de ejemplares a largo plazo, pueden lograrse
buenos ingresos. Falta un desarrollo comercial.

La clonación de ejemplares de algarrobo blanco (Prosopis alba) lograda tras
un trabajo experimental que se extendió durante seis años, puede significar
para la provincia un potencial para atraer inversiones y producir ingresos
anuales por U$S 400 millones en los próximos 15 o 20 años, si se avanza en
el desarrollo de la tecnología que hoy se encuentra en una escala piloto.
Pero además, este adelanto permitiría mediante otra técnica que es la de la
inseminación, crear la primera fuente de semillas mejoradas de esta especie
existente en el país. Esto se podría lograr a corto plazo, en los próximos 3
ó 4 años. Ya hay gente que está trabajando en ello desde la Universidad
Católica.
El Ing. Peter Felker, un estadounidense radicado en Santiago desde hace
algunos años y experto en la temática del algarrobo fue quien condujo el
experimento de la clonación. Estuvo apoyado por varias instituciones: la
Secretaría de la Producción de la que se desvinculó el año pasado, la
Universidad Católica (Ucse) con su Estación Experimental Fernández, la
Universidad Nacional (Unse) y el Insibio de Tucumán.
Las conclusiones a las que se arribó con esta experiencia resultan más que
interesantes. Pero, primero Felker respondió en un diálogo exclusivo con EL
LIBERAL las razones que llevaron a buscar las formas de multiplicar este
árbol y que llevaron a la clonación.
"En el mundo -dijo Felker- hay 45 especies de algarrobo. En India una, en
África un número igual, en México ocho especies nativas, en EE.UU. cuatro y
en Perú una. Pero, en la Argentina existen 27 especies nativas, por lo que
este país es el centro mundial de riqueza en algarrobo".
Agregó: "De todas las especies de la Argentina una de las más valiosas es el
algarrobo blanco. Y en Santiago del Estero esta especie es el centro de la
Argentina, entonces la provincia está ubicada en un punto critico mundial
con respecto al algarrobo".
Puntualizó que desde hace mucho tiempo, en la provincia se realiza el corte
de estos árboles sin volver a replantarlos en la cantidad y calidad
suficiente. "Hoy, se están haciendo algunas plantaciones pero lo que pasa es
que son plantas que no fueron seleccionadas".
En este sentido, indicó que "si uno quiere semilla de algarrobo, no hay
ninguna fuente en el mundo de algarrobo seleccionado que sea el resultado de
un programa de mejoramiento. Entonces la gente planta en el campo y tiene un
problema fundamental porque los algarrobos son híbridos. Su semilla se puede
volver a plantar pero el nuevo árbol sale distinto al original y se pierde
mucho su calidad. Entonces, hay que rescatar las mejores características de
estos ejemplares. Si siempre se han cortado los mejores ejemplares, entonces
no quedarán arboles de calidad".
Y ésta es una de las respuestas a la búsqueda de la multiplicación mediante
una selección previa que se hizo en
Santiago y que concluyó en la clonación de esta especie.
"En un ensayo realizado en San Carlos hace seis años, se tomaron 57 plantas
madre y 1289 plantines elegidos de una población de árboles que tenía el
mejor índice de crecimiento. Se eligieron doce de ellos, y hoy en cualquiera
de esos doce clones hay mucha mayor biomasa y producto en sus vainas que en
el promedio de los 1289, entonces se han elegido árboles que estaban en
mejor producción de vainas, en crecimiento rápido y de vainas dulces, bien
erguidos y además se lograron clones resistentes a la salinidad", dijo
Felker sobre aquella experiencia.
Agregó que el análisis económico realizado sobre estos clones y sus niveles
de crecimiento arrojó resultados satisfactorios. En la explicación de este
punto indicó que "si se planta un árbol con semillas comunes, hay que
esperar 25 años para poder cortar la madera, pero si se puede mejorar el
crecimiento entre una población de los mejores individuos y elegir un 15% ó
20% de ellos y reproducir estas plantas, entonces se reduce el tiempo de
crecimiento y en vez de esperar 25 años para poder cortar la madera, se va a
esperar entre 16 y 17 años. Se reduce en nueve años la edad óptima de
crecimiento para su explotación".
Puntualizó que "la tasa interna de retorno (TIR) cambia de un 11% -estimada
para un ejemplar común- a un 22% si se hace la selección de los mejores
individuos".

Las semillas

Pero, la experiencia realizada con esta docena de clones no quedó allí. En
2001 estos 12 árboles multiplicados se llevaron a la Estacion Experimental
que posee la Ucse en Fernández. Allí se plantaron en una hectárea para un
huerto semillero y para hacer cruzas entre los mejores ejemplares existentes
allí.
"Esta hectárea sirve para semilla de la que también resultarán las mejores
cruzas. Si bien -aclaró- no serán iguales que los clones serán mucho mejor
que las cruzas con árboles comunes, por eso se puede suponer que en tres o
cuatro años se puede tener allí la primera fuente de semillas mejoradas de
algarrobo de la Argentina".
Esta experiencia se hizo en enero. Pero, Felker se entusiasma porque,
siguiendo esta línea de trabajo, en Perú lograron que las plantas tratadas
de esta manear -con injertos- dieran vainas a dos años de plantadas cuando
lo normal es que lo hagan a los cuatro o cinco años de edad.

El ensayo reciente

Además de la plantación de San Carlos, donde se realizaron los primeros
clones, Felker también realizó en la Facultad de Agronomía de la Unse otro
ensayo. Allí junto a su ayudante, Diego Medina, logró la clonación de 150
plantines.
"Hoy esto ya está desarrollado a escala piloto, pero alguien debería
invertir en multiplicar la tecnología y trasladarla al nivel comercial
porque este otro paso no se puede hacer en un invernáculo de 10 x 10
metros", como el que ocupa en las instalaciones de la facultad en El Zanjón
En este sentido dijo que "se tiene que invertir en esta tecnología o en
injertos que es fácil, o producir plantas injertadas ya, porque la
tecnología está ya".
Apuntó que por otra parte, "se está buscando una certificación ecológica
para el algarrobo y dos diputados como el Dr. Botta y el Ing. Salido están
buscando que en febrero llegue una misión para realizar esta certificación.
Si esto se logra con todos estos elementos como la clonación, la
certificación, el mercado, se puede armar un paquete de tecnología y de
marketing en desarrollo en el que la provincia puede ayudar".


El prosopis puede ser una opción
para la inversión a largo plazo

"El mercado se pregunta qué va a pasar con la producción de madera de
algarrobo en los próximos años. Todos se preguntan dónde estará la fuente
productora de algarrobo en los próximos 15 ó 20 años. Y, si se puede
realizar un desarrollo tecnológico rápido para mejorar el crecimiento, para
mejorar la rentabilidad y para obtener mejores vainas, esto es fundamental
para poseer estos recursos".
La respuesta tácita a la pregunta que se hace el mercado, disparada por
Felker lleva a una conclusión rápida. Si Santiago tiene una de las mejores
especies y además, un vehículo para mejorar y "apurar" la edad de producción
de estos árboles, con la tecnología de la clonación o de los injertos, sin d
uda esta provincia podría convertirse en abastecedora de esta madera.
"Por ejemplo, -indica- si hoy se quiere invertir pesos en el campo y si se
invierten $ 40.000 en 100 hectáreas de algarrobo, en 22 años se puede
obtener U$S 1 millón en madera".
Agregó: "Nadie piensa que puede haber una superoferta de algarrobo -como
para que baje el precio-. Hoy en día nadie piensa eso. No se piensa que el
precio vaya a caer. Nadie piensa hoy que pueda darse una superoferta de
algarrobo sino lo contrario, en dónde se puede conseguir esta madera,
entonces si todo el mundo piensa esto, hoy es un buen momento para invertir
en algarrobo".
Puntualizó que "como el algarrobo tiene precio internacional, la demanda
quiere comprar siempre algarrobo certificado y con plantaciones que crezcan
rápidamente, creo que con esta tecnología y si el gobierno se lanza a
trabajar con técnicos, se puede armar un muy buen plan para esto".
Para desarrollar un invernáculo para dar el salto a la escala comercial,
Felker dijo: "No puedo saber exactamente cuánto se necesitaría inveritr, no
es algo a corto plazo sino a largo plazo, hay que pensar en un invernáculo y
en una tecnología de desarrollo, que en 4 ó 5 años ya pueden tener
resultados y mejorar las condiciones de todo".
Ejemplificó: "Si un algarrobo crece 0,5 m3 por hectárea por año y tiene un
valor de por lo menos U$S 400 por m3, entonces la hectárea aumenta en valor
U$S 200 por hectárea por año".
"Esta provincia -concluyó- puede facturar U$S 400 millones por año si se
aplica esta tecnología, a unos 15 ó 20 años por la producción de maderas
duras. Si la provincia se fija un objetivo, se podría facturar entre 200 y
500 millones de dólares por año en este índice forestal porque se puede
contar con un buen mercado y buenas plantaciones".

http://www.elliberal.com.ar/02santi/fs.html







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